martes, 2 de octubre de 2012

Menú 02 octubre 2012 "Saudade Épica"





Entrada: "Cuando obreros y estudiantes desafiaron al poder"

Vino de la casa: "Teoría de la novela", György Lukács



Plato principal: "Mason y Dixon", Thomas Pynchon

Postre: "Moby Dick", Herman Melville










"Cuidado, porque esas cosas suenan pesadas
y la misión de una novela es hablar,
no dar conferencias"

 Lawrence Durrell.

"Cuando obreros y estudiantes desafiaron al poder"

La derecha presenta al Mayo del 68 como la raíz del desorden, la pereza, la inmigración y todos los “males actuales” de Francia. Los “progresistas” lo reivindican reduciéndolo a un movimiento contracultural antiautoritario que habría logrado ciertas reformas en el capitalismo. Unos y otros pretenden desvirtuar su contenido revolucionario: quieren ocultar que, de las barricadas del Barrio Latino a la huelga general, “Mayo del 68” fue cuando obreros y estudiantes desafiaron al poder del capitalismo imperialista francés. En particular, subestiman la participación del movimiento obrero, una de las mayores en extensión con relación al movimiento obrero occidental del siglo XX, así como los niveles de lucha alcanzados (como la ocupación de fábricas). Sin embargo, investigaciones recientes y documentos inéditos en español, como los presentados en este libro, ponen a la luz la verdadera magnitud de los acontecimientos que abrieron una nueva situación política no sólo en Francia sino a nivel internacional.


"Cuando obreros y estudiantes desafiaron al poder"
X. Vigna,J.B.Thomas, D.Benard
ISBN: 9789872336226
Ediciones IPS

"Teoría de la novela"

Con cierta inclinación a la Fenomenología del espíritu hegeliana, Lukács despliega en estas páginas, publicadas por primera vez en 1916, un desarrollo fenomenológico del arte literario, que recorre a través de la epopeya, la tragedia, el drama, la lírica, la poesía y la novela. La novela resulta una "expresión del desamparo trascendental" de la vida moderna, una narración de los acontecimientos de los hombres en una realidad vacía.Su contenido es la historia del alma que parte para conocerse, que busca las aventuras para ser probada en ellas, para hallar su propia esencialidad. A diferencia de la tragedia y la epopeya griegas, la novela se encuentra privada de una necesaria y espontánea relación con el todo. La novela exhibe, para Lukács, una búsqueda de sentido que está destinada al fracaso.


"Teoría de la novela"
György Lukács
ISBN 9789871489176
Traducción de Micaela Ortelli
Ed. Godot
160 Páginas

"Mason y Dixon"

Tengo que empezar diciendo que para mí poco saber y entender, Mason y Dixon, la novela de Thomas Pynchon es una obra maestra, que lo debería de poner en mayúsculas, si no tuviera, grabado a fuego en el cerebro, que escribir en internet con mayúsculas es pegar gritos, pero en fin, habría que gritar que esta novela es una OBRA MAESTRA.

¿Es un libro de historia? ¿Una novela histórica?, ninguna de las dos cosas y ambas a la vez, es simplemente un libro de Thomas Pynchon, con todo lo que esto abarca, de casi mil páginas, que por este medio nos da a conocer un hecho histórico, Charles Mason (1728-1786) y Jeremiah Dixon (1733-1799) fueron astrónomo y británicos, a sueldo de la Royal Society, y su objetivo fue el de medir el paso de Venus desde donde lo mejor pudieran observar en cualquier lugar del mundo y que a la larga fueron responsables del trazado de la línea que separaba los estados de Pennsylvania y Maryland, conocida aún hoy como la Línea Mason-Dixon, el trazado de la línea divisoria del estado de Pennsylvania y el estado de Maryland para dejar sitio a otro estado el de Delaware, y que por eso aparecen en la historia de EE.UU. También a un cráter de la luna le pusieron en su honor el nombre de Mason.

Y el libro empieza por el primer contacto entre Charles Mason y Jeremiah Dixon haya por el año 1760, y que se embarcan en una misión para alcanzar las costas de Sumatra, pero que jamás llegaran a ellas, y que les llevaran a las más asombrosas aventuras que irán contando de forma magistral este Pynchon, que se encuentra entre el novelista que escribió V. y Arco iris de gravedad, a mi no se parece al de Vineland.

Un libro donde se habla de indios, colonos, de los jesuitas, y donde aparecen Benjamin Franklin, George Washington…etc., un Pynchon irónico, más humano que en su anteriores obras pero al mismo tiempo juega con el lector al despiste, para que este más atento a su historia. Una gozada de libro.

Thomas Pynchon, que sigue siendo un personaje enigmático, del que solo se conoce una fotografía suya que ya es clásica, la foto de su anuario del colegio. Nunca apareció ni se le fotografío, salió en un episodio de los Simpson, con la cara tapada, muy “pynchoniano”, naturalmente su leyenda se fue agigantado y ahora corren toda clase de rumores, de que si Pynchon es el seudónimo de Salinger, algo completamente falso, etc…pues la leyenda continua.

La canción Sailing to Philadelphia del álbum del mismo nombre de Mark Knopfler, también se refiere a Mason y Dixon, y está inspirada en el libro de Pynchon.




"Mason y Dixon"
Thomas Pynchon
ISBN:9788483101327
Tusquets




"Moby Dick"


Ismael, un maestro de escuela, se alista en un barco ballenero, el Pequod, junto a un arponero pagano llamado Queequeg. El navío está mandado por el capitán Achab, un hombre que ha perdido una pierna en su enfrentamiento con una ballena denominada Moby Dick. Aunque la travesía parece amoldarse a los patrones habituales —las descripciones de la pesca de la ballena resultan extraordinarias— Ismael se percata pronto de que el capitán del Pequod tiene un comportamiento peculiar. Achab es un marino competente pero su principal interés no es la captura de cetáceos, sino la venganza contra el animal que lo mutiló. Los oráculos siniestros van añadiendo a las singladuras un tinte tenebroso que llega a su clímax con el avistamiento de la ansiada ballena.

El animal, cuyo lomo está cubierto de arpones retorcidos, no se deja vencer. Por el contrario, arremete contra las barcas balleneras causando las muertes de sus ocupantes. Luego se dirige contra el barco cuyos palos destroza, provocando finalmente su hundimiento. Achab y toda la tripulación mueren, a excepción de Ismael que se salva encaramado al ataúd de Queequeg, el arponero. Aunque el argumento aparenta ser sencillo, lo cierto es que Moby Dick trasciende con mucho el relato de aventuras. Concebida partiendo de experiencias personales de Melville, amalgamadas con elementos procedentes de Spenser, Dante, Robert Burton, Thomas Browne, Thomas Carlyle, Cervantes y la Biblia, constituye una obra emblemática y una reflexión cargada de simbolismo sobre las posibilidades del ser humano de enfrentarse con un destino inexorable que piensa poder dominar.

"Moby Dick"
Herman Melville
Traducción de Enrique Pezzoni
ISBN: 9789875662810
DeBolsillo

lunes, 1 de octubre de 2012

Menú 01 octubre 2012 "Tweet & Spam"





Entrada: "No alimenten al troll" Nicolás Mavrakis

Vino de la casa: "(Spam)", Charly Gradín











‎"El futuro de la tecnología amenaza destruir todo
lo que es humano en el hombre, pero la
 tecnología no alcanza a la locura, y en ella
es donde lo humano del hombre se refugia."
Clarice Lispector

"No alimenten al troll"

En "No alimenten al troll" (Tamarisco 2012) Nicolás Mavrakis bucea en las redes sociales y las subjetividades modernas redefiniendo el concepto tradicional de trama, conflicto y de personaje como un héroe en evolución.


Biografía
Nicolás Mavrakis bucea en las redes sociales y las subjetividades modernas redefiniendo el concepto tradicional de trama, conflicto y de personaje como un héroe en evolución. Control, saberes, espectáculo, comida chatarra, burbujas de información: los cuentos de No alimenten al troll trazan un circuito donde los afectos se reordenan en base a la desnudez de la maldad y la adicción al comment.


"No alimenten al troll"

Nicolás Mavrakis
ISBN: 9789872233464
Editorial Tamarisco



"(Spam)"

"(Spam)" fue elegido por los editores Damián Ríos y Mariano Blatt como el libro del año 2011. Por eso, para presentarlo, elegimos reproducir acá el fallo:
"Premiamos a "Spam" porque es un libro que hace un tiempo veníamos esperando: el autor se había encargado de hacer conocer en la web algunos resultados de sus experimentos y eso nos tenía entusiasmados. Nos parece un libro fresco, arriesgado. inteligente. Con el procedimiento de buscar en google frases muy bien elegidas, edita sus resultados y logra un verdadero libro de poemas que no tiene nada de pastiche ni de paródico, construyendo climas de época y contando historias. Es un libro que de alguna manera está escrito por todos nosotros. Incorpora a la poesía lenguajes menores, poco prestigiados, que hacemos pulular en Internet. El truco de Gradin (editar resultados en un buscador) es muy sencillo, lo interesante es que no se nota, que lo hace una y otra vez y siempre parece novedoso. Refresca la poesía de su tiempo, demuestra que se puede seguir inventando y alega que es necesario seguir imaginando. Premiar a Spam, premiar a Carlos Gradin, es pensar en el presente, revisar críticamente la tradición y proyectar un futuro cuando la poesía todavía siga ahí, sea lo que sea que esto signifique. Premiamos "Spam" porque nos lleva a hacernos más preguntas, nos lleva a seguir buscando."
Mariano Blatt / Damián Ríos

"(Spam)"
Charly Gradín
Ediciones Stanton

"Ontología de la distancia. Filosofías de la comunicación en la era telemática"

El uso de las nuevas tecnologías está modificando radicalmente no sólo nuestro marco comunicativo, sino el modo en que conceptuamos la realidad circundante. A ojos vistas, tanto nuestra concepción del tiempo, como las formas de configuración del espacio son reescritas de manera paulatina por las prácticas heterogéneas de interacción social que posibilitan los medios digitales.

"Ontología de la distancia. 
Filosofías de la comunicación en la era telemática" 

Gabriel Aranzueque
ISBN: 978-84-96775-81-7
Abada Editores




"El canon digital"

Este libro es a su manera muchos libros: caja de herramientas, punta de iceberg: umbral de una nueva forma de leer… Navegamos por la Web y mientras nos sacudimos las telarañas que se nos enredan en los ojos caemos a cada paso en un nuevo agujero de Alicia. ¿Por cuántas horas más mantener la fascinación tecnológica? ¿Qué es lo que nos mantiene tan prisioneros del próximo click? De link en link, de una ola a otra: sujetos al mouse como quien se sostiene de las velas en una tabla de windsurf. Como si nos desprendiéramos de una gota de transpiración propia libramos otro share, mensajes de botella en las transoceánicas corrientes de la Web. Y continuamos nuestra marcha submarina en busca de otro mojón, de algo todavía más interesante para ver. Atosigados por nuestro propio mutismo contemplamos el espesor que se abre al otro lado del ojo de buey: nuestro Nautilus se desplaza lentamente…
¿Qué hay en las profundidades de Internet? Pop-up: ¿desea guardar o abrir este archivo? Enter.
Si el salto cibernético es comparado con la magnitud de las transformaciones que impuso el Neolítico, entre otras cosas, lo es por lo que este ensayo nos propone con sus indagaciones.

Juan Mendoza cursó literatura en la UNR, filología en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales de Madrid, el Doctorado en Letras de la UBA. Es autor de Escrituras past_ Tradiciones y futurismos del siglo 21 (17grises, 2011) y curador de Literal (1973-1977). Edición facsimilar (Biblioteca Nacional, 2011). Dicta cursos como invitado sobre ficción y nuevas tecnologías. Desde 2010 trabaja en una «teoría de las emulsiones» que desarrolla en su sitio tlatland.com.


"El canon digital"
Juan Mendoza
ISBN 978-987-601-130-3
La Crujía Ediciones
Págs 208




sábado, 29 de septiembre de 2012

Menú 29 septiembre "Vencedores vencidos"

Entrada:  "Yo acuso. La verdad en marcha", Émile Zola


Vino de la casa: "Los prisioneros de la torre", Elsa Drucaroff




Plato principal:  "Acerca de la derrota y de los vencidos", León Rozitchner

Postre: "Robespierre y Saint-Just", Dominique Jamet













"Se aprende más en la derrota que en
la victoria pero... ¡prefiero esa ignorancia!"

                         Roberto Fontanarrosa

"Yo acuso. La verdad en marcha"

Éste es el dossier, reunido y comentado por el propio Zola, de sus polémicos escritos relacionados con el caso Dreyfus, que culminaron con el archinombrado pero poco conocido Yo acuso.

Cuando en 1894 se descubrió que alguien estaba traicionando al ejército francés, un fraudulento consejo de guerra condenó a un oficial judío, el capitán Dreyfus. Indignado ante esta injusticia, Zola intervino con la única arma de que dispone un intelectual : la pluma. Su violento Yo acuso (del que incluimos un facsímil) le valió la condena a un año de prisión y despertó reacciones desgarradas. La polémica suscitada por Zola, poniendo en entredicho al Estado, al poder judicial, a la Iglesia, a los medios de comunicación y a la opinión pública, dio lugar a la figura del hombre de letras preocupado por desenmascarar la verdad, figura que más adelante recibió el nombre de «intelectual comprometido»


"Yo acuso. La verdad en marcha"
Emile Zola
ISBN: 978-84-8310-579-5
Tusquets


"Los prisioneros de la torre"


Hasta hace poco, la juventud argentina era, para la sociedad, gente borracha o drogada, despolitizada, que miraba el futuro con escepticismo. Los últimos jóvenes idealistas (e ideales) que concebimos fueron los treinta mil desaparecidos. Los jóvenes que siguieron fueron condenados a llorar con culpa ajena muertos que no eran suyos, a vivir entre fantasmas y como fantasmas. Ellos y sus obras eran invisibles. Pero entre estos jóvenes sin legitimidad para sentirse jóvenes nacieron los escritores de una literatura nueva, de enorme potencia, que sin embargo la mayoría ignoró.
Los prisioneros de la torre. Política, relatos y jóvenes en la postdictadura no es solo un libro sobre literatura. Elsa Drucaroff lee un país derrotado, un camino que llevó a diciembre de 2001 y que tal vez recién ahora empieza a remontarse. Lee la biografía de los nuevos y la de los militantes de los años setenta, lee su propia biografía y denuncia una sociedad descompuesta. Pero también éste es un libro de crítica. Monumental, riguroso, escrito con claridad y pasión, polemiza duramente con Beatriz Sarlo, enjuicia la función de la crítica académica en democracia, cuestiona gustos establecidos.
¿Registran los nuevos escritores un deseo filicida en sus padres setentistas? ¿Cargan con culpas de los que apoyaron mayoritariamente la dictadura? ¿Se terminó la oposición civilización-barbarie? Retomando la mejor tradición polémica de David Viñas con audacia e ideas, esta obra, el primer estudio erudito sobre la nueva narrativa argentina, está destinada a ser un clásico.

"Los prisioneros de la torre"
Elsa Drucaroff
ISBN: 9789500432955
Emecé
Págs: 536 páginas

"Acerca de la derrota y de los vencidos"


«En 1982, ante la ocupación de unas gélidas islas, no pocos se templaron patrióticamente. Intelectuales importantes y formados hicieron un documento de apoyo a la aventura militar con retazos de lenguas políticas ya en extinción. Que revistiendo como manto a los hechos interpretados convertían el golpe de mano en un acto antiimperialista y en el sendero hacia una democracia popular y socialista. León Rozitchner, avezado polemista, escribió un libro desarmando cada uno de los argumentos, para encontrar en la maraña de ilusiones una causa fundamental: la negación de la subjetividad como lugar de elaboración del pensamiento, la elusión de lo afectivo y la adopción de un ferviente teoricismo.»
 María Pía López &. Diego Sztulwark


Más Información-- Nota Ñ  acá
"Acerca de la derrota y de los vencidos"
León Rozitchner
ISBN: 978-987-1741-13-7
Biblioteca Nacional / Quadrata

"Robespierre y Saint-Just"


¿Qué obligó a Robespierre a correr, durante la noche, por las calles de un París que rezumaba miseria y miedo? ¿Cuál es el terrible misterio que envuelve la trágica noche del 9 al 10 termidor y los últimos momentos de los grandes personajes de la Revolución Francesa? Muy poco es lo que se sabe acerca de la vida privada de Robespierre y Saint-just y es precisamente en esta obra, donde el autor, sin desvirtuar en ningún momento los datos históricos, profundiza con pluma sagaz y "un poco de ficción" en los recovecos del alma de ambos personajes. Con intuición turbadora y a través del acontecer diario de estas dos figuras "míticas", Jamet nos muestra el surgimiento de una nueva hipocresía política, consecuencia de un paulatino cambio moral y social que acabó fraguando en la Revolución francesa y en la figura de Robespierre como uno de sus principales representantes. Tal como dice el propio autor en el prólogo a esta edición: ¿Acaso esta vida tan pública, tan deliberadamente transparente y vacía no sería el trueque genial de una vida secreta inconfesable? ¿La máscara de la impotencia o de la desviación sexual? ¿Y por qué esta máscara? ¿Únicamente por motivos personales? ¿O como resultado de un profundo pensamiento político, de una aguda visión acerca de los nuevos parámetros dentro de los cuales se ejerce el poder? Dichos dilemas abren una polémica brecha, cuya repercusión ha durado hasta nuestros días.
"Robespierre y Saint-Just"
Dominique Jamet
Caralt
ISBN:9788421782200




viernes, 28 de septiembre de 2012

Menú 28 septiembre "Animal print"





Vermú con papa fritas: "Uno a uno. Antología de narradores argentinos"




‎"Muchos de los que se adelantaron a su tiempo
tuvieron que esperarlo en sitios poco cómodos"

              Stanisław Jerzy Lec

"Uno a uno. Cuentos 3"

Antología de cuentos de jóvenes escritores sobre la década del noventa.


"Uno a uno. Cuentos 3"
Selección a cargo de Diego Grillo Trubba

ISBN:978-987-9397-88-6
Mondadori

"El avatar del sujeto posmoderno"


La autora realiza una invitación a analizar los avatares del sujeto en la posmodernidad y nos lleva a aportar con ella por un hallazgo: "un nuevo avatar". ¡Brindo por él! Dejo al lector en el enigma respecto de él, para que lo guíe en la lectura de "El avatar del sujeto posmoderno". Respecto de este título, no puedo menos que señalar que se trata de un título decidido que muestra a una autora que no retrocede frente a su deseo y a su responsabilidad como psicoanalista y ciudadana. Zulma López Arranz recorre en su seminario muchos de los modos en donde encontramos el predominio de los valores de uso y, en mi consideración, su seminario demuestra la precariedad en la actualidad de la ecuación fálica freudiana. Ésta relaciona una serie de objetos sustitutivos y articulables al Falo, cada uno de ellos con un valor precioso, singular, tan singular que puede ser "misterioso", "oscuro", o "escondido", tal como lo adjetivan Freud y Lacan. Tan misteriosos como los objetos a. Así el valor del "hace pipí" para Hans, el valor del hijo en la vida de un padre jugador para Paul, el valor de la mujer en tanto "en la ronda" para Dora, o, el insoportable valor de la paternidad para Schreber. Lo que se descubre detrás de la posmodernidad es el rebajamiento del valor del Falo y el rebajamiento de la ecuación que organiza la neurosis. Cabe preguntar, como lo hace la autora, por el estatuto de la neurosis en la posmodernidad, y considero que este libro le otorga al lector muchas herramientas para hacerlo. Una pregunta que se lee continuamente entre líneas es respecto a cuál es el lógica de los valores en la posmodernidad. [?] Zulma se pregunta: ¿Qué ocurre cuando se instala la modalidad del "vale-todo" para la obtención de la satisfacción? ¿Se puede pensar que el sujeto de deseo es abolido por un sujeto tomado por el goce? Nuestra autora realiza una revisión crítica respecto del período de latencia en la actualidad, señalando que las fallas en la inscripción de la función del padre tienen consecuencias desfavorable pues no se logra un reordenamiento en los componentes libidinales a través de lo que Freud llamó "diques". Es de notar que la clínica con niños en la actualidad refiere la falta de establecimiento de esos diques. Cabe interrogar: ¿la influencia del discurso contemporáneo - pongo en reserva la denominación de discurso - producirá una interrupción del período de latencia o su falta de establecimiento? ¿Será la causa de los trastornos actuales en la niñez y la adolescencia? Considero que López Arranz retoma estas cuestiones para pensar la violencia posmoderna preocupándose por un imperio en donde la misma no emerge como medio para otros fines sino que estalla tratándose de la violencia por la violencia misma, en donde desprovista de los encuadres que, en cierta forma la acotarían, desmadrada de fines, su irrupción intempestiva no tiene cauce. Refiere la autora: "El mercado brinda la posibilidad para lograr la satisfacción pulsional existiendo pocas manifestaciones de los límites [?] vemos con asombro el surgimiento de nuevos modos de maltrato y violencia insensata que devela un goce descarnado en las muertes sin sentido". No podemos más que suponer que se trata de actos en donde es posible considerar que se trate de una imperiosa necesidad de deshacerse del kakón, malestar que Zulma presenta en esta obra bajo dos modalidades: el malestar en la cultura bajo la égida de la función paterna y el malestar en la cultura que está por fuera de ella. Dirá: "Del malestar en la cultura se pasa al malestar más allá de la cultura". O sea, se preocupa por los efectos del discurso del padre, señalando los malestares según la operatividad de la metáfora paterna. Según López Arranz, la anomia efectúa desubjetización, y coincidimos con ella. Es el punto de ocasión para un debilitamiento de la función paterna en tanto operación jurídica. Al estar en disfunción lo simbólico en tanto Ley, las conflictivas imaginarias no tienen otra alternativa de resolución más que a través de un empuje en lo real. Allí encuentra posibilidad la emergencia del sujeto en una máxima expresión real: mato o muero. ¿Por qué? Porque el sujeto se encuentra absolutamente solo frente a la pulsión! El padre ya no acompaña diciendo NO al goce. Estamos asistiendo a una época muy particular, en tanto seres hablantes: por un lado existen grandes posibilidades de comunicación y los humanos de toda edad, género, etnia y religión se conectan muy fluidamente y a veces, demasiado. Por otro lado, estamos atrapados en un giro en falso del discurso, tan en falso, que ha perdido la condición de discurso, pues no logra efectuar el lazo social. Me refiero a la mutación denominada "discurso capitalista", sobre la cual Zulma se ha ocupado en su seminario Se trata de que los sujetos se encuentran absolutamente expropiados, han perdido los modos "propios" de inventar la relación que no existe y de soportar su incomodidad frente a la diferencia sexual y la muerte. El sujeto está solo frente a lo real, la institución lo ha abandonado. El problema actual es que así como el discurso del padre (discurso del amo) está mutado hasta su disolución, la institución consecuencia del mismo también ha mutado: hay gentío, hay aglomeración, de la cual los "chats" y similares son evidencia. La autora los ha analizado detalladamente. El sujeto está solo, está des-institucionalizado, la neurosis infantil no lo acompaña! Solo están las letosas! Nuestra autora señala la desintegración de la trama social en donde el Otro toma la figura de desconfianza, y también incursiona respecto de la soledad, el lugar de los gagdgets como tapón al vacío, el "maná" que ofrecen la ciencia y la tecnología, hasta llegar a una severa pregunta: ¿Hasta dónde se puede desmentir la muerte? Invito al lector a leer la propuesta de un personaje interpretado por Woody Allen así como las ocurrencias de los jóvenes suizos Veit Brimer y Rinaldo Willy respecto del valor de los "diamantes". Felicito a Zulma López Arranz por su apuesta en el último capítulo: "El nuevo avatar del sujeto contemporáneo. La salida del discurso capitalista". Dejo al lector en manos de la autora, en su fina pluma, en su riguroso estudio y su prudente argumentación. ¡Estará muy bien encaminado!

"El avatar del sujeto posmoderno"
Zulma López Arranz
ISBN: 9789506493769

Letra Viva

"Volveré y seré la misma"


Volveré y seré la misma es una compilación de cuentos de escritoras argentinas que publicó la Editorial Calabaza del Diablo en 2010. Sin embargo, muchos de estos cuentos fueron escritos y publicados años atrás. Dos de las escritoras –Fernanda Laguna y Cecilia Pavón- fundaron hace más de una década una editorial independiente donde se publicaban a sí mismas y a otros artistas de la escena under bonaerense; fue ahí donde estos relatos aparecieron por primera vez.

Su contenido está compuesto por historias, narraciones, que a veces toman forma de diálogo y otras son una sucesiva relación de ideas que desembocan en un punto final, que es final no porque todo -o algo- terminé ahí, sino porque a la vuelta de página las letras mayúsculas anuncian el inicio de otro cuento. Si buscas el estilo clásico de inicio-conflicto-resolución, pues no elijas este libro. Ahora, si te interesa espiar la emocionalidad, inteligencia e ironía de una generación de escritoras, ve y cómpralo.

Un libro que pareciera declarar desde su portada en adelante – es rosado- el sentido del humor que conservará durante la mayoría de sus raros cuentos, como interpretando esa idea brillante y esquiva del arte como la inocencia recuperada a voluntad. Despojándose de estructuras y densidades, los relatos del libro reflejan una forma de entender el arte y la vida mediante el juego y la experiencia.

A las escritoras de Volveré y seré la misma pareciera que les dejó de importar la literatura; lo que le importa es escribir. El acto de escribir. Escribir sobre sus vidas, sus amigos, sus drogas. Escribir sobre sus chistes. Ajenas a la teoría y a las reglas narrativas son capaces de crear mundos divertidos y coherentes entre sí. Porque pareciera que todos los personajes de los cuentos podrían ser amigos. O enemigos. Como son enemigos dos autores jóvenes recién publicados que se pelean por la aprobación del mismo público, a quienes no se les ha ocurrido la idea del poeta guatemalteco, personaje del cuento “Presupuesto Irrestricto” de Cecilia Pavón: “Quizás habría que ampliar los recursos… es decir, ampliar la capacidad de escucha, producir en los oyentes una disponibilidad infinita de escucha…pero no se me ocurre cómo hacerlo… si lo lográramos, no existirían los egos, las jerarquías, ¿qué son las luchas estéticas sino luchas por la atención escasa del prójimo? Si no existiera escasez, no existiría la guerra. Cada poeta debería tener a toda la humanidad a su disposición para que lo escuchara y lo aplaudiera”.

Otro dato: varias de estas autoras son, en principio, poetas y devinieron en narradoras a punta de voluntad y buen humor. Quizás desde ahí se explica tanta libertad al escribir y describir el ambiente propio. Porque muchos de los cuentos se contextualizan en un ambiente artístico (de exposiciones, lanzamientos de libros, lecturas poéticas), a ratos divertido y casi siempre ridículo y exagerado, en el cual los personajes snob, falsos, de maqueta, abundan hasta al hastío y las voces de estas autoras son un salvavidas de valentía. O como dice Gabriela Bejerman en “Espejismos”: “En ese camino sin sembrar, en el que se ven los rastros de la sequía, yo soy un oasis, fresco y verde, creciendo a pesar de todo, jugoso y limpio. Un espejismo, puro deseo de la imaginación”.


"Volveré y seré la misma"
Edición de Francisco Garamona
ISBN: 9789567117567
Libros La Calabaza del Diablo

"Estética de lo efímero"


UNA ESTÉTICA DE FLUJOS
   
Que lo efímero se haya convertido en una dimensión de la existencia humana en la época de la globalización, tal es el punto de partida de esta estética que tomó el arte como síntoma y revelador de un tiempo tránsito y devenir. Pues, después de las Vanitas del siglo XVII hasta la modernidad de un Manet o de un Monet, lo efímero es como la cara oculta del arte. Una cara oculta que hay que interpretar, que se hace explícita con la aparición de un arte efímero (instalación, in situ) en los años 60.
Sin embargo, esta conciencia de un tiempo frágil y nómada adquiere todo su alcance con la cultura contemporánea de los flujos, al modificar las condiciones de la imagen, tanto del paisaje como de lo urbano. Entre Europa y Asia, donde lo transitorio y la «impermanencia» son nociones positivas, ella da nacimiento a transparencias y a ligerezas propias del arte y de la arquitectura. Con sus imágenes-flujo, sus escenarios urbanos e interculturales, sus híbridos y sus artificios, el tiempo efímero modifica nuestra relación con el mundo y engendra una nueva estética, la de las fluideces.
Por eso, si todo efímero se desenvuelve entre la presencia y la ausencia, la vida y la muerte, el «hay» y el «no hay», la estética es inseparable de una ética, incluso de una política. En este mundo en proceso, ¿acaso abriría el arte una nueva sabiduría del tiempo, dentro de una inmanencia más allá de cualquier melancolía?

"Estética de lo efímero"
Christine Buci-Gluksmann
ISBN 9788495897466
Arena Libros



jueves, 27 de septiembre de 2012

27 de septiembre "Menú Caretas"


 










"Cuando a la gente se la despoja de su rostro amontonándola, primero se convierte en rebaño y después en jauría."
Marina Tsvetáieva

"La vía de las máscaras"

Por Norbert-Bertrand Barbe
En su libro, relativamente tardío (en cuanto, desconociendo la herencia warburgiana y panofskiana, reinventa métodos de inicios del siglo XX con más de setenta años de atraso), La vía de las máscaras (1979), Claude Lévi-Strauss plantea dos tesis sumamente interesantes en cuanto revelan el déni de Erwin Panofsky, e la posibilidad sin embargo de reafirmar por caminos paralelos, en este caso antropológicos, la pertinencia de la teoría warburgiana y panofskiana.

"La vía de las máscaras"
Claude Levi-Strauss
ISBN:9789682310683
Siglo XXI Editores

     1a tesis (al final del cap. 1, en la versión española, Madrid, Siglo XXI, 1981, que nos servirá de fuente-base: pp. 18-20): la necesidad de tener un fondo temático coherente para que se pueda dar la comparación ("no adquiere sentido sino una vez devuelto al grupo de sus transformaciones", p. 18).

     1a contratesis asociada: Lévi-Strauss niega a las obras plásticas la calidad de similaridad que concede a los mitos y las máscaras (como si estas últimas no fueran obras de artes plásticas).

     2a tesis (inicio del cap. IV, p. 53): el hecho de que "Todo mito... permanecería incomprensible si... no fuera oponible a otras versiones del mito... en aparencia diferentes" implica que, extendido al ámbito de las máscaras, "como las palabras del lenguaje, cada una no contiene en sí toda su significación. Esta resulta a la vez del sentido que el término incluye, y de los sentidos, excluidos por esta elección misma, de todos los demás términos que podrían sustituirlo." (p. 53)

     2a contratesis asociada: en el ámbito de las máscaras, ya no sólo como en el caso del mito se trata de juegos de oposiciones, sino mera, plena y llanamente de inversión ("contrad(icción)", pp. 53-54).

     Si bien la demostración (2a contratesis) parece funcionar en el caso de la Swaihwé con la Dzonokwa, la generalización del método se revela imposible en el caso del arte, ya que casi nunca se dan obras inversas o de mensaje invertido dentro de un mismo grupo, como cualquiera podrá apreciar revisando las obras de los grandes maestros, para no ir muy largo.

     De lo mismo, el rehuzar dar al arte en general la calidad dialéctica o dialógica de las máscaras y los mitos, pero más por ende de las primeras, carece completamente de sentido, pues, es negar al conjunto lo que se otorga a la parte, aun cuando se nos puede responder que no porque una pera es una fruta todas las frutas son peras. Mas en el caso que nos ocupa, lo que se pregona funcionar para tipos de discursos extensivos - los mitos, y después las máscaras - tendría que ser un valor reconocido también al arte en general, por lo menos del momento que, metodológicamente hablando, se quiere ampliar a todas las formas y producciones simbólicas una calidad de dualidad perfecta que sólo aparece en el caso reducido de las Swaihwé-Dzonokwa, fenómeno que, por lo que sabemos, ni siquiera se puede decir haber sido reproducible como principio de estudio en otra parte en la misma obra del teórico francés, y si acaso nunca jamás lo suficiente como para definirse tal ley universal como plantea en el presente libro.

     Ahora conviene plantearnos brevemente de donde provienen tales errores, y aciertos, más allá, pero también más acá del desarrollo interpretativo visible en el libro.

     Basándose en su propia teoría de la distincción, Pierre Bourdieu en el artículo publicado en Image 1 (La Habana, Casa de las Américas-UNEAC-Embajada de Francia en Cuba, 2002, primera publicación del artículo: 1968) viene a criticar el método panofskiano por ser una lectura culta de las obras de arte, y por consiguiente alabar el diletantismo del lector ingenuo - versión laíca de la fe pascaliana -, finalizando su curiosa demostración en son barthesiano contra la cultura de los museos, pues, así logra Bourdieu criticar la lectura intelectual del arte y menospreciar la sensación meramente emocional del público no especializado.

     Ahora bien, que nos enseña lo de Bourdieu? Aclara las tesis de Louis Marin en el mismo libro (primera publicación del artículo: 1971), Marin que precisamente cita el texto de Bourdieu que acabamos de resumir.

     Es dentro de una posición igualmente barthesiana y estructuralista que Marin retoma la división entre connotación y denotación (pp. 34-37), la cual lo lleva a una interpretación nominalista (pp. 33 y 38-39) del arte como no denotativo, y por ende a "esa idea esencial que todo genuino contemplador, como todo creador, comparte: que el cuadro es, para sí mismo, , su propio código; que la verdadera lectura del cuadro hace llegar a lo que Francstel denomina, a propósito de Poussin, el orden autónomo de la pintura" (p. 37). Esa reconocida (ibid.) por el mismo Marin concepción de "la obra como singularidad inanalizable, insuperable; en suma,... abandono del sentido" se entiende, entonces, en la precisa medida en que, dentro de la perspectiva logocéntrica - entiéndase nominalista y religiosa en sentido original tomista -, para los neo-barthesianos citados como para Lévi-Strauss, la obra carece de sentido mientras no se expresa dentro del marco para ellos acostumbrado del explícito lenguaje escrito en cuanto fuente de referencia.

     De ahí la 1a contratesis de Lévi-Strauss, denegando al arte lo que le otorga de sentido al texto-mito.

     De ahí también que, amparado Lévi-Strauss como Marin por el discurso sobre el arte abstracto (se tiene, en toda honestidad, que apuntar en eso también a la misma Escuela de Warburg, que, por no interesarse en el arte abstracto, exceptuando hasta donde supimos en el caso esporádico de un artículo del historicista Fritz Saxl, lo que es muy poco, no dio la pauta para trasladar realmente el método iconológico del estudio del arte moderno figurativo al del arte contemporáneo abstracto.), que "ya no quiere decir nada" en específico, trasladan (ellos sí, a la inversa de lo que se debería de hacer - no se analiza lo conocido en función de lo desconocido, sino lo desconocido en función de lo conocido -) dicho discurso al arte figurativo, tampoco entendible para ellos que no tienen las bases metodológicas para entenderlo.

     De hecho, habiendo hecho la economía de una formación seria de estudio del material artístico - que tan poco serio les parece a ellos -, como pedirles que entiendan lo que significan los códigos preestablecidos del arte, hasta en los mismos y sin embargo básicos libros de emblemas.

     Obviamente no se le puede pedir a niños analfabetos y sin diccionario interpretar seriamente a Shakespeare, Goethe, Darío o Proust. Lo que sí resulta curioso es que hagan alarde de su incompetencia, rebajando a su propio nivel de incompetencia (véase el texto de Bourdieu) la obra, y los que sí saben.

     De ahí que como lo expresa genuinamente Marin, al igual que el fundador de esa equivocación Umberto Eco y sus numerosos copiadores: el mensaje del cuadro nunca puede ser entendido de otra manera que como "ese cuadro producido por ese pintor y que veo yo" (p. 40). Relación ya muchas veces definida de la multiplicidad de los significados de la obra en función de la lectura personal de cada espectador. Vacíando así de paso por una parte la obra de su mensaje y el artista de su pensamiento, y por otra parte negando una vez más al arte lo que se le otorga a la literatura. De hecho, cuando Marin y Bourdieu (quien igualmente postula, p. 205: "la obra de arte sólo existe como tal en la medida en que es percibida, es decir, descifrada", perspectiva puramente sociológica - reduciendo el sentido de la obra a su acogida pública por los espectadores y el mercado del arte - que hace, positivistamente, en sentido filosófico del término, preexistir la esencia: el Yo pensante, el cogito, ergo sum criticado por Georg Büchner y Arturo Andrés Roig, sobre la existencia: la obra como objeto concreto - como un cuadro no va a existir, aunque no lo vea ni lo conozca? el árbol que crece y cae en la selva sin que nadie lo oiga no existe? -) se preocupan por los niveles de comprensión y recepción de la obra pictórica, no lo hacen cuando de literatura se trata; dicho de otro modo, a todo el mundo le parece evidente que un analfabeta nunca podrá leer poesía; mas eso en la mente de nadie implica que la poesía en sí carezca de sentido u tenga como único sentido el que le puede otorgar el analfabeta. Tampoco en la cabeza de nadie cabría la curiosa idea, sin embargo muy seriamente discutida por Marin y Bourdieu, de que la obra de Homero tenga tantos sentidos como lectores. Las historias que nos cuenta para todo el mundo tienen un sólo matiz y sentido, el que le dio el autor. Así de donde se puede uno plantear que La caída de Icaro sea menos unívoca en Ovidio que en Bruegel?

     De ahí que, a nivel metodológico, si no fuera cegado por el logocentrismo ya evocado, Lévi-Strauss, haciendo él mismo la demostración, comprobaría la validez de los planteamientos de la Escuela de Warburg, y concedería al arte lo que él mismo experimenta en los mitos, y extensivamente en las máscaras, que no son sino una forma evidente de artes plásticas.

     A la inversa, no atribuiría a las máscaras y el arte en general lo que exclusivamente pudo analizar en el caso particular de las Swaihwé-Dzonokwa. Mas en eso también está perjuiciado por el discurso acerca del arte abstracto (al que alude al inicio de su libro), discurso que ve en la repetición no exotérica, sino esotérica, la manera de analizar el arte abstracto, lo que denota un desconocimiento completo del material, pues, por una parte el estudio de las series no es sino la forma peculiar del principio del análisis de la obra de un pintor para entender un cuadro concreto - yendo de lo general a lo particular, conforme la metodología acostumbrada en todas las ciencias -, y por otra parte no es la ausencia de sentido preciso de la obra disolviéndose en la estructura general del conjunto del cuadro ("sentido sin referencia" del arte abstracto según Marin, p. 34) al que apunta el arte abstracto, sino a la permanencia de los motivos como elementos mínimos de sentido, cuando se esfuma el tema como combinación sociolectal directamente entendible (así que lo intuye con dificultad Bourdieu en base a Panofsky).

     Ya lo hemos abundantemente hablado en numerosas ocasiones anteriores (Iconologia/Los ArteFactos en Managua, Bès Editions, 2002, Iconologiae, Bès Editions, 2004, y publicaciones en revistas: ArteFacto, La Prensa Literaria, El Nuevo Diario, La Bolsa de Noticias, Katharsis,...). Cabe sin embargo aprovechar la oportunidad para señalar que en este sentido Marin malinterpreta horrorosamente el aporte de Sigmund Freud con su fundamental Interpretación de los sueños, ya que donde Freud plantea: 1/ la repetición como elemento aleatorio de resurgencia para la interpretación de los sueños, 2/ la asociación en el sueño en base a situaciones relacionadas de la vivencia inmediata, 3/ el uso repetitivo de elementos separados (semánticamente aíslados) - aunque relacionados entre sí dentro del contexto - que denotan una simbología clásica de cada motivo, Marin entiende que los elementos del sueño "manifiestan una esencial labilidad" (p. 41), ahí mismo donde precisamente Freud, una vez más, nos enseña todo lo contrario. Y, claro, ahí donde Freud revela el sustrato analizable, ya que compartido al nivel simbólico sociolectal, de todas las repeticiones en los sueños individuales, Marin se va por la línea inversa: "Freud nos recuerda... que la interpretación de un sueño es propiamente interminable... ninguna lectura es indiferente... polisemia activa... cada figura sólo adquiere sentido en esa sobredeterminación que ella recibe del campo asociativo" (p. 42).

     De la misma manera que ahí donde Panofsky plantea que la comparación actúa para integrar la obra dentro de un contexto complejo de redes socio-culturales, Lévi-Strauss reduce doblemente esas redes por un lado a un sistema de inversiones duras y por otro al ámbito exclusivo de las máscaras, cuando Freud postula que la lectura paralela de los distintos elementos constitutivos de un sueño fortalecen su análisis (en sentido etimológico) lógico, haciendo ver la unidad del conjunto después del análisis científico, detrás de la aparente labilidad de los signos incoherentes entre sí en la lectura genuina del lector inexperto, Marin asume que la variedad de fuentes para la interpretación de un mismo sueño debilita la univocidad de su sentido.

     Todas estas equivocaciones y malinterpretaciones proviniendo del discurso logocéntrico asumido como verdad universal por teóricos careciendo de toda formación en historia del arte, por lo cual creen a priori que la figuración (lo representado) tiene directamente que ver con la figura (lo que se representa), mas no con la figurabilidad (lo que se quiere representar, conforme los códigos preestablecidos para ello). Viendo la comunidad de problemática entre arte y literatura, como Lévi-Strauss en el libro del que hemos intentado aclarar el sustrato ideológico en su metodología de investigación, se rehuzan a asumirla como un hecho, porque eso entra en conflicto con lo que ya creen saber. Lo que, si fuera nuestro propósito destacarlo, nos remite a problemas de la enseñanza y el aprendizaje.

     Así cuando Lévi-Strauss plantea la legibilidad de la obra en función no sólo de lo que dice sino también de lo que elige decir (2a tesis), pero aquello llevándole a asumir una posición minimalista en cuanto a la variedad de oposiciones de las versiones de un mismo grupo formal (2a contratesis), no hace sino reintegrarse al pensamiento imperante de que, sea por lo que sea, pero siempre en sentido anti-panofskiano, el detalle (motivo) en arte no parece existir porque se opone al concepto previo que del arte tienen los literatos; por lo cual, por ejemplo, Marin formula el principio barthesiano de denotación en arte en función del título de las obras, reduciendo la denotación, en sí siempre polisemántica, a la idea contraria: "el referente del cuadro no es sino el cuadro mismo" (p. 39), lo que inexplicablemente se opone a la otra afirmación suya y de los teóricos en general (platónica) de que el arte, a diferencia de la literatura, no dice, sino que muestra, ""analogón" del mundo o la cosa" (p. 32). De hecho, no se puede a la vez plantear que la obra remite a algo meramente exterior a ella misma (la naturaleza), y que sin embargo ella sólo refiere a sí, como ser ensimismado. Pero ya hemos visto que igualmente Bourdieu (pp. 192ss.), jugando con las nociones panofskianas de "cosmos de naturaleza" y "cosmos de cultura", se inscribía en un discurso pequeñoburgués (véase la famosa crítica barthesiana a la frase "Racine est Racine", la cual aquí se transformaría en Bourdieu en algo como: "l'art, c'est l'art") con tal de distinguirse a sí mismo del pensamiento burgués clasista en el que sin embargo recae, por falta de tener un pensamiento más que de amateur éclairé, bourgeois entonces.

     Todo lo anterior para, a lo mejor, favorecernos un descanso en el transcurso de la existencia diaria, y una risa pascaliana frente a la afirmación de Marin, reveladora del pensamiento teórico de hoy: "Se entiende, pues, por qué el cuadro, cualesquiera que sean su época y su autor, no tiene referente mundano objetivo" (p. 40). Como el autor de Las Provinciales (oportunamente citado pero troncado por Marin, ibid., reproducimos dicha citación como epígrafe al presente artículo nuestro), fuimos a buscar en boca de cada uno de nuestros expertos coherencia, y sólo hallamos retórica: si la obra, estructuralmente hablando, no tiene "referente mundano objetivo" (noteramos de paso la formulación religiosa de la locución), como podrá darse que sea, platónicamente hablando, "analogón"?

     Tal vez nosotros le encontraremos sentido en nuestra segunda carta...


"En los mares del sur"

Aquejado de una penosa enfermedad, la tuberculosis, R. L. Stevenson parte en junio de 1888 con destino a las islas del Pacífico Sur, en busca de un clima más benigno para su quebrantada salud. Durante dieciocho meses, acompañado por Fanny, su mujer, y su hijastro Lloyd Osbourne, recorre las Marquesas, las Puamotú, Hawai, las Gilbert y Samoa, asentándose definitivamente en la isla Upolu. Allí se construye una mansión, «Vailima», y recibe de los indígenas el nombre de Tusitala (el narrador de cuentos). Cuatro años más tarde, el 3 de diciembre de 1894, su cuerpo cede finalmente al acoso de la muerte y es enterrado en una privilegiada atalaya sobre el Pacífico. En los Mares del Sur es la crónica, llena de curiosas anécdotas y aventuras, de ese viaje crepuscular, donde la prosa de Stevenson irradia su poderosa magia para contarnos la vida y costumbres de los habitantes de esas islas paradisiacas, que arrastran sin embargo un pasado caníbal.


"En los mares del sur"
Robert Louis Stevenson
Trad de María Luisa Jiménez Gracia
ISBN: 84-7702-113-9
Ediciones Valdemar
págs: 384


"Rostros. Ensayo antropológico"

El rostro tiene historias que atraviesan los siglos y son muy diferentes. David le Breton hace una antropología de esa parte del cuerpo humano que es el lugar central de nuestra comunicación. Sin dejar de lado el «cara a cara», el mal de ojo, las máscaras, las muecas, ni los identikits de criminales, pone en evidencia las paradojas de la envergadura del rostro humano, conduciéndonos sucesivamente por la historia de lo deformado y lo resplandeciente, lo bello y lo feo, lo aceptable y lo insoportable.

El autor relaciona rostro y máscara. ”La máscara no es una simple herramienta para asegurarse el incógnito, sino que revela secretos, sorpresas. Suele tomar las riendas apoderándose del hombre, quien creía dominar, orientar su acción. Querer escurrirse de los propios rasgos no es una intención libre de riesgos. Cambiar de rostro es cambiar de existencia… ¿No es acaso el rostro una medida de precausión a través de la cual se dominan todos los impulsos, las tentaciones que pondrían en peligro el orden del lazo social?

Apoyándose en la religión, la filosofía, la antropología, el autor delimita todo el «mediodecir» del rostro para conducirnos a la reflexión última de que una de las características de la violencia simbólica que opera en el racismo consiste antes que nada en la negación del rostro en el otro.

"Rostros. Ensayo antropológico"
David Le Breton
ISBN: 9789506492816
Letra Viva/Instituto de la máscara