viernes, 14 de septiembre de 2012

Menú del 14 de septiembre: "Loca ella, loco yo..."












Entrada: "Poesía completa" Jacobo Fijman

Vino de la casa: "No se vuelve loco quien quiere. Vicisitudes de las afecciones narcisistas" Alicia Hartmann











‎"No hay que escuchar a quienes digan que la voz del pueblo es la
voz de Dios, porque la algarabía de la masa siempre está cerca de la locura."
 

"No se vuelve loco el que quiere"

Tratado psicoanalítico de la locura podríamos subtitular este libro de Alicia Hartmann. Libro esperado y necesario por las tremendas controversias que provoca en psicoanálisis -y sus vecindades "psi"- el término locura. Hartmann retoma esas controversias, recorre los laberintos que las formulaciones paradojales sobre la locura se plantearon y obtiene de eso un plus que despeja el camino hacia la formulación de la locura ubicada, sin ambages, del lado de la neurosis desde lo fenoménico, lo estructural y lo nodal. Relaciona a la locura con la transferencia neurótica y plantea con agudeza la dirección de la cura en la locura. En torno al sintagma lacaniano "no se vuelve loco el que quiere" la autora traza, con letra firme y munífica, la ruta a seguir en la obra lacaniana para distinguir locura de psicosis, arribar a su diagnóstico y trazar la dirección de la cura. Despegando locura de psicosis, ubicándola como patología de borde ligada a la vacilación fantasmática neurótica y a las afecciones narcisistas no psicóticas, su abordaje deja de ser un entresijo. Para sostener sus desarrollos Hartmann recobra medularmente el concepto de lo imaginario desde todas sus formulaciones posibles, atraviesa los desarrollos del Lacan de la primera época (estadio del espejo) y el de la última (el sinthome), lo que le permite proponer que, la eficacia del análisis en la locura, es "inventar un nuevo imaginario". Más aún, da cuenta de qué trata ese nuevo imaginario y las tretas de la transferencia para lidiar con él... desde lo simbólico y desde lo real. Para esta ingente tarea la autora se ha prodigado presentando un caso de su propia clínica lo cual, sabemos, no es un gesto frecuente entre los psicoanalistas. Allí muestra y demuestra de qué trata el "nuevo imaginario" que da consistencia al nudo borromeo y cómo puede abordarlo el psicoanalista en su práctica clínica. Tal construcción resulta imprescindible en la clínica de la locura. Por todos estos "bocados" teórico-clínicos entendemos que los interesados en neurosis y locura precisan leer este libro que confirma que, efectivamente, la autora "no remó en la arena". El saldo es notorio.- 
Marta Gerez Ambertín



"No se vuelve loco el que quiere"
Alicia Hartmann
ISBN:  9789506493325

Ed. Letra Viva
180 págs



"Poesía completa" - Jacobo Fijman


El arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad.
Jacobo Fijman


Helado te deja la historia de Fijman. Jacobo Fijman. Cuántos lo conocieron, cuántos lo habrán leído, cuántos sabrán de él. Lo preguntamos con profunda sinceridad, porque hasta hace unos días nosotros ni lo registrábamos. Quizá porque fue un expulsado, que es obviamente por la misma razón que llegamos a él. Están muy de moda los outsiders, pero a este lo quitaron del camino en serio, fuera de toda estrategia publicitaria. Y así nomás, si nos lo perdemos, perdemos un pedazo de surrealismo argentino y una historia de miseria, anarquía, escritura, de imágenes, de plástica y poesía y del canon desmemoriado. Porque, como casi siempre, hablar del afuera es la forma de comprender lo olvidadizo y repulsivo que es el adentro.

Jacobo Fijman, Poesía Completa, es el rescate que acaba de hacer Ediciones del Dock y que acabamos de leer. Un libro que llega justo a tiempo, para poner la poesía a decir y a nosotros a releer un siglo XX argentino desde una pieza en la avenida de mayo y desde el manicomio.

A Fijman le cancelaron la tarjeta de lector de la Biblioteca Nacional en Mayo de 1942 por haber ?promovido un grave desorden? y ?dirigirse en forma incorrecta y violenta? a las autoridades de la institución. Esa anécdota es bastante conocida pero la vida de Fijman está repleta de curiosidades anteriores. Ese es solo un dato de color antes de que su vida trascurriera hasta su muerte en el 70 en el Hospital Borda de Buenos Aires.

Hoy no escribimos sobre Fijman porque lo echaron de la Biblioteca Nacional, ni porque estuvo loco, sino porque inventó la poesía surrealista en la Argentina, porque fue consecuente y porque hizo mucho más de lo que dijo, incluso en condiciones adversas para sus necesidades básicas. Lección para tanta cita sin lectura.

Su padre fue colocador de vías de ferrocarril, y para 1907 su familia residía en Lobos, en la provincia de Buenos Aires. Y allí Fijman cursó sus estudios primarios ?aquí un llamado a la colaboración: si alguien de Lobos lee esto, que nos cuente si hay rastros de Fijman en la ciudad ¿?-. En 1917 se fue a Buenos Aires y se graduó como profesor de francés, saber que le serviría algunas décadas más tarde cuando estaba internado en el Borda para ganarse unos pesos, haciendo traducciones para los médicos.

Además de periodista, y de ganarse la vida muy rudimentaria que llevó como violinista ambulante, fue profesor de francés en el Liceo de Señoritas de Belgrano. En su errático itinerario paso por el Chaco Paraguayo donde consiguió un empleo como peón en un aserradero.

?Martín Fierro?, ?Mundo Argentino?, ?Arx?, ?Número?, ?Crítica? fueron algunas de las publicaciones que contaron con su pluma, medulas de la difusión cultural del siglo pasado en nuestro país.

A Fijman -que fue también inmortalizado en novelas como Adán Buenosayres de Leopoldo Marechal y El que tiene sed de Abelardo Castillo, en la aparece como Jacobo Fiksler- lo internan en el Borda en 1942, luego de que la policía allane su casa de la Avenida de Mayo. El libro de Ediciones del Dock cuenta en la introducción que encontraron su departamento abierto (la puerta sin llaves), dos pañuelos, una camisa, un par de zapatos bastante caminados, un atado de ropa sucia, un cepillo y un peine, dos carpetas con apuntes y una caja con varios lápices, entre otras cosas… además de unos ochenta libros.

Gran parte de su producción poética la realizó durante el transcurso de su internación, al igual que su producción plástica. Dibujaba desde niño y cuentan que cuando le dijeron que iba a ser un gran pintor quemó todo lo que había pintado. Sus pinturas y la relación con su poesía han sido los rasgos más inexplorados y por supuesto igualmente dejados de lado por la critica oficial. Pero Fijman sabía que su mano se extendía hacia la pintura y la poesía naturalmente, como manifestaciones distintas de un solo ser, igualadas por su condición material de miseria y desencanto, en la investigación del alma que emprendió. ?Entre mi pintura y mi poesía hay una misma mano. Las mismas concepciones?, explicaba.

La pintura de Fijman, en buena parte realizada con materiales pobres o rudimentarios, es clave para entender al poeta. Porque Fijman fue un poeta entre pintores, un pintor entre locos, un emergente silencioso y rupturista en la sociedad. A mediados de la década de 1920, Jacobo Fijman se reunía con los pintores y escultores que inventaron el surrealismo en nuestro país. Entre ellos estaban Planas Casas, Pompeyo Audivert y Sesostris Vitullo.

La poesía de Fijman, entre la imagen y el símbolo, o de la imagen al símbolo, va a contramano de la metáfora y de los compromisos canónicos con lo abstracto. Se la califica de ?mística? y nadie se atrevió ubicarla fuera de la vanguardia, quizá porque con ella dio una ruda batalla a la poesía sentimentalista e intimista, formalista.

Cuando encontramos a Fijman comprobamos qué tan poco sabemos de poesía, cuánto que dicen los poetas y todo lo que nos falta aun transitar el siglo XX.

Fijman se murió de un edema pulmonar agudo a los 72 años en el Borda; había nacido en Besarabia, Rusia ?hoy Rumania? en 1898. Como dijo Aldo Pellegrini, es necesario saludar a Fijman el gran poeta sumido en la miseria exterior por no querer soportar la miseria interior de la mayoría de los hombres…

Valgan estas anécdotas fragmentadas, expuestas tan apretadamente aquí, para invitar a su lectura.






"Poesía completa"
Jacobo Fijman
ISBN:  9875590371 
Ediciones del Dock
237 págs

"Locura Filosofal"


Aquellos que acuden a la filosofía para que les guíe en su proyecto vital deben ser advertidos: sin duda el saber filosófico puede iluminar y hacer que la persona mejore, pero también puede desorientar, confundir y, a la postre, aniquilar. Ya lo dijo Descartes: «Las almas más grandes son tan capaces de los peores vicios como de las mayores virtudes». Lamentablemente, la vida de la razón no necesariamente conduce a una vida razonable...

Este libro analiza los peligros y desvaríos de la filosofía a través de la vida de ocho filósofos de talla gigantesca: Rousseau, Schopenhauer, Nietzsche, Russell, Wittgenstein, Heidegger, Sartre y Foucault. Con un tono agudo y desenfadado, muestra cómo el propio comportamiento del filósofo —unas veces incorrecto, otras ciertamente lamentable, y en ocasiones absolutamente demencial—, guarda con demasiada frecuencia una estrecha relación con sus teorías.






"Locura Filosofal"
Nigel Rodgers y Mel Thompson
ISBN:  978-84-96614-06-9

Ed. Melusina
286 págs






A lo largo de la historia, los filósofos no siempre han sido sabios impecables. ... Un trabajo impresionante que pone a los genios en su sitio.
Guardian


... sin duda este libro debería ser lectura obligada en las universidades.
Birmingham Post


Un curioso ensayo biográfico a medias que traza un viaje hacia el desvarío, la excentricidad o la inadaptación social de los grandes filósofos modernos y dice mucho acerca de sus teorías.
Diario ADN Barcelona



Este libro se inmiscuye en los episodios más insensatos, perversos o miserables de estos ilustres filósofos sin menospreciar, sin embargo, el atractivo y la fuerza de sus ideas ni su veracidad.
Butxaca. Agenda cultural de Barcelona


... se trata de un buen libro que da más de lo que promete. ... una sucinta exposición de algunos de los filosofemas más influyentes de la Modernidad escrita con la frescura de quien se siente libre del corsé academicista y no tiene que reverenciar a los hombres por admirar sus ideas. Es éste un libro que humaniza la filosofía pues nos enseña que los filósofos no son máquinas de pensar y que hasta en una vida canalla hay lugar para ideas felices.
Encuentros de lecturas y lectores


El texto es límpido y las referencias abundantes.
Ubik Europa


Melusina continúa con el sabio, loco y desternillante proyecto [...] de infiltrar una gran carcajada en el mundo filosófico [...]
Álex Lootz


[...] aborda desde un costado poco convencional las claves de la filosofía moderna.
Ñ, Revista de cultura de Clarín


"¿Estais Locos?"


Tremendamente original y muy, muy divertida, así es esta novela del surrealista René Crevel que ahora edita Cabaret Voltaire y que depara unas horas de grata lectura al lector que se atreve a adentrarse en el mundo increíble, absurdo, cómico y algo nostálgico de sus páginas.
El surrealismo late en esta disparatada historia poblada de seres fantásticos, extraños, originales cuyas andanzas el autor desgrana en un largo monólogo lleno de un humor fino y jubiloso. Si bien es un surrealismo cercano, que en más de un momento recuerda al humor absurdo de Enrique Jardiel Poncela y al que se le podría buscar parentesco con el realismo mágico aunque sin caer en la ñoñería de éste.
Un hombre sin nombre al que se le acaba llamando Saudade, una vidente antigua amaestradora de pulgas, una mujer de mundo fusilada por espía que revive cada doce horas gracias a un faquir, el príncipe de Gales, un cirujano plástico, una enfermera que vendió su bocio… son algunos de los personajes que componen la extravagante galería que Crevel inaugura para nuestro disfrute, entretejiendo la inverosímil historia de cada uno de ellos hasta formar una unidad perfectamente acabada.
Esa unidad viene marcada por el monólogo de una voz que va narrando a Saudade la historia de cada uno de los personajes que van componiendo la desopilante narración, si bien ese narrador omnisciente cede de continuo la palabra a cada uno de los actores para que estos cuenten por sí mismos su parte de la historia. De este modo la novela gana en agilidad, se hace ligera y logra mantener presa la atención de un lector que aguarda expectante cada nueva sorpresa que le depara el texto.
Pero a pesar del tono festivo de la narración, la novela destila nostalgia y, ocultas en la singular historia, se perfilan reflexiones aceradas sobre las incongruencias de la vida, sobre la incapacidad del ser humano de comprender nada de lo que le rodea, ni aún a sí mismo, sobre esa laxitud que obliga a abandonarse a cuanto ocurre una vez uno se convence de que plantar cara a los acontecimientos es un esfuerzo inútil. En definitiva, penetrantes reflexiones sobre el hastío vital, sobre la certeza de que la felicidad, si existe, ya ha quedado atrás. Un mal du siècle que se arrastra hasta la década de los años veinte para impregnar la novela de Crevel.
Decía más arriba que la novela compone una unidad perfectamente acabada, donde todo culmina en un final que parece romper la historia para reconstruirla de nuevo con un guiño al lector e incluso al propio autor, que parece haber sido poseído por la narración, logrando liberarse tan sólo al final. Pues esa voz que ha ido desgranando ese largo soliloquio, al que sólo faltaba comenzar con un “érase que se era” y cuyas reflexiones estaban destinadas a Saudade como las fábulas que se narran a los niños que se van a dormir, esa voz le pide al final a ese Saudade misterioso que se arranque la máscara, ese pseudónimo que lo oculta a lo largo de toda la novela, para descubrir que no es otro que el propio René Crevel.
Pero si eres yo. Yo soy tú. Somos el mismo
De modo que de Saudade, o sea de René Crevel, ya no hablaré en tercera persona, del mismo modo que no le hablaré a él en segunda.
Pero antes es importante terminar con nuestros otros personajes, organizarles un destino.
Y aquí el autor trama para cada quien su final de manera breve, que no precipitada.
Este final sorprendente que cierra la novela como un broche de oro, es además una clara muestra de la modernidad que rezuma la misma en todo su planteamiento: la manera de narrar, el lenguaje como una parte viva de la historia, los personajes casi independientes de su autor buscándose a sí mismos y expresando esa búsqueda a su manera.
Porque a fin de cuentas de eso versa “¿Estáis locos?”, de la búsqueda de sí mismo que emprende el autor disfrazado de Saudade al principio de la obra, si bien esa búsqueda, en el fondo, no pasa de ser un juego al que se invita al lector para combatir ese hastío que nos invade y que hay que entretener mientras dura la vida.





"¿Estais Locos?"
René Crevel
ISBN:  978-84-935185-5-4 
Cabaret Voltaire
192 págs






«Todo en Crevel es maravilloso: bisexual, alcohólico, drogadicto, loco, adorador de la enfermedad y siempre en su misma rabia. Lo que de él dijo o escribió Jean Michel Devésa: «La literatura, para Crevel, es una máquina de escribir la vida; una máquina para triturar los textos, para amasar palabras e impresiones, para restituir en las obras la pátina temblorosa del mundo». Algo muy surrealista y muy drástico o voraz: la sinceridad en literatura.» 
Diego Medrano

jueves, 13 de septiembre de 2012

Menú del 13 de septiembre: "Propedéutico"


"La educacion es un proceso en cual en el principio
enseñas el niño a hablar y despues a callar" (L.Lewinson)


"Frankenstein educador"

La historia de la educación está plagada por el mito de la fabricación de un ser humano nuevo. El doctor Frankenstein y su monstruo (como Pigmalión y su estatua, o Gepeto y su Pinocho) son ejemplos de esos de ensueños educativos que todavía hoy perduran en obras de ciencia-ficción. Philippe Meirieu, reconocida autoridad en pedagogía, parte del mito de Frankenstein para cuestionar la concepción de la educación como el proyecto de dominio del educando y de control completo de su destino. Expone qu esa perspectiva conduce a un fracaso destructivo, postula que el pedagogo, en vez de ponerse a "fabricar" a nadie, debe operar con las condiciones que permitan al otro "hacerse obra a sí mismo" (según fórmula de Pestalozzi ya en 1797), y ofrece proposiciones concretas orientadas a ese fin de educar sin "fabricar".

El autor es Doctor en Letras y Humanidades, profesor de Ciencias de la Educación y director del Instituto de Ciencias y Prácticas de Educación y de Formación en la Universidad de Lumière-Lyon 2. Una de sus mayores aportaciones al mundo de la pedagogía actual es la referente a la teoría y la práctica de la "pedagogía diferenciada". Prolífico escritor, muchas de sus obras han sido traducidas al castellano.




"Frankenstein educador"
Philippe Meirieu
ISBN 9788475843490
Laertes
146 págs

"Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión"


Nueva edición revisada y corregida de la obra maestra de la criminología y el pensamiento crítico, donde Michel Foucault reflexiona sobre el sistema penal moderno y se pregunta de dónde proviene la extraña práctica de encerrar para corregir, que figura en los códigos penales de la época moderna.
Durante el siglo XIX, advierte Foucault, el castigo físico fue abandonado y la condena social comenzó a regirse por el encierro del cuerpo. Así, se construyeron cárceles y se abandonaron las prácticas de los suplicios públicos para poder, en lo sucesivo, corregir las almas en prisiones especialmente diseñadas.
Foucault analiza en esta obra el proceso de este cambio, donde el cuerpo del condenado deja de ser el objeto de castigo mediante suplicios populares, para dar lugar a la corrección del alma.
El condenado es encerrado, vigilado y controlado en un sistema que termina abarcando a otras instituciones sociales como el hospital, los psiquiátricos, las fábricas, las instituciones educativas, los asilos, etc. Son los niños, los locos y los ancianos los que están bajo esta vigilancia y control, quienes conforman lo que el autor denomina la sociedad disciplinaria. 


"Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión"
Michel Foucault 
ISBN 978-987-629-057-9
Siglo XXI editores
384 págs












"El preceptor. Un caso de educación criminal en Alemania"


En octubre de 1903 un caso criminal conmueve a la sociedad alemana. Andreas Dippold, 23 años, estudiante de derecho que se ganaba la vida como tutor particular, es acusado de haber golpeado tanto a sus dos alumnos que uno de los hermanos ha muerto por los maltratos. El “preceptor” sostiene que su conducta es conforme a la ley pues era necesaria para impedir el vicio principal de sus educandos: la masturbación. Los padres –emblema de la alta sociedad berlinesa (el padre integraba la cúpula del Deutsche Bank)– apelan a todas sus influencias para que el acusado sea condenado como un criminal sexual de gran peligrosidad. El tribunal, sin embargo, tiene sus reservas y condena a Dippold a sólo 8 años de prisión. Eso desata un revuelo en la opinión pública del último Imperio Alemán en torno a lo que, en alusión a Dippold, se dio en llamar “dipoldismo”: la violencia de motivación libidinosa, la excitación sexual que proviene de someter a castigos físicos a los niños.
Michael Hagner, autor de este libro, reconstruye paso a paso la historia trágica del asesino en cuyo sistema de valores (antisemitismo, religiosidad culposa, cientificismo, pesimismo cultural y vitalismo) se interpreta hoy el germen ideológico del nazismo. Por su truculencia, el caso del crimen y su juicio posterior generaron un escándalo público que llegó a influir sobre el debate científico de la época. La psiquiatría y la pedagogía no fueron las mismas después del “caso Dippold”. A partir de allí empezó a considerarse al sadismo como un síndrome también del ámbito de la educación. El caso, paradigmático, se imponía como alternativa empírica a los ejemplos poco científicos extraídos de textos del Marqués de Sade. A los juristas, por su parte, el caso les vino como anillo al dedo en la vehemente discusión sobre la reforma del derecho penal.
Con todo, el “dipoldismo” es una desginación que se perdió con el tiempo. El concepto no figura en el diagnóstico psicopatológico actual. Y el rastro de Dippold también se perdió: en Latinoamérica, donde probó suerte como abogado después de cumplir su pena de reclusión.

El preceptor bien puede leerse como novela policial o como análisis cultural de la época del Kaiser Guillermo II. Un libro atrapante, de esos que dejan sin aliento.


Sobre el autor
Michael Hagner nació en Alemania en 1960. Estudió medicina y filosofía en Berlín y se dedicó a la historia de la ciencia. Fue investigador del Instituto Max Planck y hoy es profesor del Instituto Suizo de Tecnología en Zurich. Publicó varios libros sobre la relación entre ciencia, ideología y sociedad. En 2008 obtuvo el premio Sigmund Freud por la calidad de su prosa, otorgado por la Academia Alemana de Lengua y Literatura.

"El preceptor. Un caso de educación criminal en Alemania"
Michael Hagner
ISBN: 978-987-28031-5-5
Mardulce editora



“El preceptor es una descripción tan brillante que recuerda a la película La cinta blanca, de Michael Haneke”, Andreas Platthaus, Frankfurter Allgemeine Zeitung

“Una combinación magistral de narración y análisis”, Adam Soboczynski, Die Zeit

“La prosa de Michael Hagner convence a la manera de un policial. Y así uno del caso de un adolescente corpulento de 14 años y familia adinerada, que es asesinado a golpes por su preceptor particular, cien años después como si hubiera ocurrido ayer”, Johanna Adorjan, Frankfurter Allgemeine Zeitung

“El sadismo vestido de pedagogía. Un auténtico thriller”, Ursula März, Die Zeit

"Como una novela"



Se define este libro como una perfecta animación a la lectura realizada a través de argumentos poco corrientes. No creo que sea así, pero el caso es que uno sale de “Como una novela” satisfecho, como después de reunirse con unos amigos y charlar de aficiones comunes, sin actitudes ni poses.
Pennac, todo hay que decirlo, no es rimbombante; aborda el problema con simplicidad y directamente, sin andarse con rodeos. El único problema que le encuentro es, quizá, la irrealidad que transpira. Digo esto porque el escritor propone la enseñanza de la literatura a través de la literatura misma, con lecturas, sin caer en la tentación de los comentarios, las exégesis y las reseñas. Lo cual, para qué engañarnos, es hermoso, pero poco práctico.
Aunque no soy partidario de que la letra entre con sangre, sí encuentro necesario que a los niños se les impulse a leer, y ello conlleva que comprendan lo que leen y que lo analicen. Puede que no sea el mejor método existente, puede que debiéramos volver a los paseos de Sócrates, pero hay que ceñirse a un sistema, y no creo que sea el peor de los posibles. Generaciones de lectores se han educado haciendo comentarios de texto y se han apasionado por la buena literatura, más tarde o más temprano, siguiendo o no las recomendaciones de sus profesores; como digo, no será un procedimiento perfecto, pero sí es válido.
Por lo demás, lo mejor del libro de Pennac es su parte final, donde desgrana diez leyes imprescindibles para todo lector, todas ellas tan ciertas como la vida misma y de una honestidad sorprendente. La número cinco, que habla sobre la calidad de los libros y la existencia de ‘buenas’ y ‘malas’ novelas, es un compendio perfecto de lo que pensamos en SDL, por lo que la cito casi en su totalidad:
…digamos que existe lo que llamaré una ‘literatura industrial’ que se contenta con reproducir hasta la saciedad los mismos tipos de relatos, despacha estereotipos a granel, comercia con buenos sentimientos y sensaciones fuertes, se lanza sobre todos los pretextos ofrecidos por la actualidad para parir una ficción de circunstancias, se entrega a ‘estudios de mercado’ para vender, según la ‘coyuntura’, tal o cual tipo de ‘producto’ que se supone excita a tal o cual categoría de lectores.
Sin lugar a dudas malas novelas.
¿Por qué? Porque no dependen de la creación sino de la reproducción de ‘formas’ preestablecidas, porque son una empresa de simplificación (es decir, de mentira), cuando la novela es arte de la verdad y (es decir, de complejidad), porque al apelar a nuestro automatismo adormecen nuestra curiosidad, y finalmente, y sobre todo, porque el autor no se encuentra en ellas, así como tampoco la realidad que pretende describirnos.
En suma, una literatura del “prêt a disfrutar”, hecha en moldes y que querría meternos en un molde.
No creamos que estas idioteces son un fenómeno reciente, vinculado a la industrialización del libro. En absoluto. La explotación de lo sensacional, de la obrita ingeniosa, del estremecimiento fácil en una frase sin autor no es cosa de ayer. Por citar únicamente dos ejemplos, tanto la novela de caballerías como, mucho tiempo después, el romanticismo se empantanaron ahí. Y como no hay mal que por bien no venga, la reacción a esta literatura desviada nos dio dos de las más hermosas novelas del mundo: “Don Quijote” y “Madame Bovary”.
Así pues, hay ‘buenas’ y ‘malas’ novelas.
Las más de las veces comenzamos a tropezarnos en nuestro camino con las segundas [...]. Durante cierto tiempo leemos indiscriminadamente las buenas y las malas [...]. Y después, cierto día, sin darnos cuenta, nuestros deseos nos llevan a la frecuentación de los buenos. Buscamos escritores, buscamos escrituras. La mera anécdota ya no nos basta. Ha llegado el momento de que pidamos a la novela algo más que la satisfacción inmediata y exclusiva de nuestras sensaciones.
Qué mejor resumen que éste. Aunque sus tesis sean algo inocentes, lo cierto es que Pennac aboga por el placer de leer buena literatura. Un placer fuera de serie.

"Como una novela"
Daniel Pennac
Norma

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Menú del 12de septiembre: "Siempre nos quedará París" (parte 2)







Entrada: "Gastronomía & Co." - Graciela Audero, Ediciones UNL

Vino de la casa: "Monsieur Teste" - Paul Valéry - La balsa de la medusa VISOR


Plato principal: "Memorias" - Alphonse Daudet - Páginas de espumas

Postre: "Los lamentos" - Jules Laforgue - HUM









"Hay que ser sublime sin interrupción, el dandy
debe vivir y morir ante el espejo
" (Ch. Baudelaire)

"Gastronomía & Co."


No fueron libros de cocina ni críticas gastronómicas, sino los textos históricos y literarios que leí incansablemente para enseñar la historia y la literatura de Francia los que conformaron la trama de este libro. De Le Goff a Zola, de Flandrin a Sartre, pasando por Barthes o Flaubert he encontrado, en unos, informaciones científicas y, en otros, informaciones involuntarias y marginales sobre mutaciones y permanencias, evoluciones y tendencias del gusto. Compuesto en tres partes, como un menú, este libro no constituye una comida interminable sino que permite el picoteo de la lectura. Se puede comenzar por el postre y volver a la entrada después de haber comido el plato principal, según el apetito o el humor que se tenga. Graciela Andero




"Gastronomía & Co."
Graciela Audero
ISBN:  9789876573115
Ediciones UNL
190 págs






Fragmentos del libro

El pan y la vida general
“...Hay libros que tocan un lugar arcano en la médula del lector y cambian para siempre su manera de ver el mundo. En “El náufrago de las estrellas”, por ejemplo, la novela de Eduardo Belgrano Rawson, un hombre sobrevive apenas a una tormenta en el medio del océano y queda solo en su barco, a la deriva. Perdido en el mar, el hombre tiene sed. Tiene hambre, miedo, fiebre y cansancio, pero sobre todo sed. Hay una escena en que rescata dos o tres gotas de agua de lluvia que quedaron atrapadas en el corazón de una soga. Bebe eso y es maná. Nunca más, a partir de ese libro, pude tolerar la visión de una canilla abierta sin necesidad, el derroche del agua, esa falta de respeto a la humanidad.
“Son libros que enseñan a mirar: ofrecen una clave iluminadora sobre asuntos a veces muy inmediatos, pero que nunca antes habíamos visto bajo esa luz (...).
“En el cine y la literatura es frecuente la aparición de la comida como una forma de exceso: erotismo desembozado en “Tom Jones”, la película de Tony Richardson con Albert Finney, o puro tedio y lujuria como se muestra en “La gran comilona”, de Marco Ferreri, con Andréa Ferreól, posiblemente la primera sex symbol de carnes fuertes del cine contemporáneo. Pero la comida también puede deslumbrar por su ascetismo, tal como la describe Iris Murdoch en “El mar, el mar” (...).
“Estos son tiempos especialmente interesantes para meditar sobre el tema de la comida. Atravesamos una crisis subterránea que, aunque consistente, es incapaz de competir con las graves tragedias que hoy azotan al planeta: la ira climatológica y la codicia humana. Esta crisis subterránea de la que hablo es relativamente reciente, hija de la abundancia, el derroche y la oferta desmesurada de las últimas décadas: es la crisis del deseo sexual (...).
“Hasta la revolución sexual de los años sesenta y setenta las cosas eran diferentes: todo el mundo estaba de veras erotizado. Existía la virginidad como valor social y, en consecuencia, el sexo estaba prohibido antes del matrimonio. También estaba mal vista la homosexualidad y, por supuesto, el sexo casual. El movimiento hippie terminó con todo eso; actualmente el sexo no sólo está permitido: es poco menos que obligatorio. Y, como tal, mucho menos provocativo.
“Hoy que reinan todos los permisos en la cama, cuando la intimidad se exhibe y se proclama como un mantra del éxito, la única cosa que despierta un deseo físico potente y activo, notablemente, es la comida. Porque ahora lo que está prohibido es la comida. Ya sea por el sobrepeso, el colesterol o la enfermedad, la comida quedó en un lugar inalcanzable cercano a lo prohibido, y como tal recupera para los ojos el brillo del deseo, la boca hecha agua, la tentación del pecado (...) .
“Gracias a la seducción de lo prohibido y por el arte de engañarnos a nosotros mismos con falsas fórmulas de bajas calorías, prospera la obesidad en Occidente y triunfa el hedonismo como filosofía. Sin embargo, también existe una corriente social que medita sobre la alimentación como parte de su estilo general de vida. Sus elecciones forman parte de su cultura, sus orígenes y el lugar que ocupan en el mundo (...)”.







"Monsieur Teste"


Monsieur Teste, compendio de breves ensayos que Valéry elaboró a lo largo de treinta y cinco años, constituye en su conjunto un todo literario en el que destacan, sobre todo, la polifonía y el polimorfismo y en cuyo pretendido objetivo de conformar una definición del pensamiento no sujeto a causa moral alguna (original, único, prístino; esto es: hipérbole de la consecución utópica) vierte Valéry todos sus esfuerzos para, a la postre, poner de manifiesto, antes que nada, el extraordinario dinamismo de sus ideas.

"Monsieur Teste"
Paul Valéry
ISBN: 9788477742982
Ed. La balsa de la medusa (Visor)
110 págs

"Memorias" de Alphonse Daudet


Daudet retrata en sus Memorias, de más de treinta años, la vida literaria y cultural parisinas, plagada de poetas, pintores, músicos y dramaturgos; la política que oscila, en apasionados debates, entre los monárquicos a la antigua usanza, fieles al Imperio y republicanos más exhaltados; el periodismo más militante; y la bohemia parisinas. 
Todo un mundo que agoniza: los salones literarios y sus tertulias, los cafés, brasseries y tabernas que propician el encuentro de periodistas, poetas, pintores y políticos en ciernes, los estrenos en el Teatro Odèon, los vodeviles, la activa vida de los boulevards... Todo un fresco en donde no faltan Victor Hugo, Flaubert, Baudelaire, Nodier, George Sand, Turgeniev, Gautier, los Goncourt o Vigny. 
Daudet perteneció o mantuvo contacto directo, cosa que nos confían estas memorias, con varios de los más importantes grupos literarios de Romanticismo francés: La Félibrige con Mistral y el parnasianismo; las cenas de los autores silbados, con Victor Hugo, Turgeniev y Flaubert, en la casa de este último; el cenáculo del Arsenal, con Nodier y George Sand. 
Sus Memorias también son una memoria de sus propios libros, espejo donde el autor se mira y valora, en clave biográfica y vital, su propia creación literaria. Todo un documento que nos rescata un capítulo fundamental de la literatura europea contemporánea.

Daudet, representante del Romanticismo tardío francés, amigo de Mistral y del parnasianismo, su obra ya anticipa el naturalismo de Zola. Fue testigo de excepción de toda una época, la que va desde la Revolución de 1848 hasta los acontecimientos que jalonaron el fin y caída del Segundo Imperio, con el sitio de París, y la Comuna, la breve ocupación prusiana, y la Restauración hasta la proclamación de la II República.


"Memorias"
Alphonse Daudet
ISBN: 9788495642981
398 págs
Páginas de espuma

"Los lamentos"


Con motivo de los 150 años del nacimiento de Jules Laforgue (Montevideo, 1860 – París, 1887), se publica, finalmente, una edición bilingüe completa y exenta en castellano de Los Lamentos (Les Complaintes), su primer libro de poemas, en versión del poeta y estudioso laforguiano Andrés Echevarría.

Las invenciones linguísticas, la originalidad de sus rimas, el estilo irónico, burlón y descarnado fueron la piedra de toque para que el simbolismo de Laforgue se abriera un hueco tan personal como necesario entre las obras de sus contemporáneos (Rimbaud, Verlaine, Mallarmé, Lautréamont) y haya quedado como uno de los referentes de la poesía moderna.

“Escribo pequeños poemas fantásticos con un solo objetivo: mostrarme original a cualquier precio.” J. L.



"Los lamentos"

Jules Laforgue
ISBN: 9789974687264
HUM
256 págs




"Lamento de otro domingo"

Era un paisaje de octubre con viento, 
que golpea, hoy domingo, la ventana 
y su celosía de estilo ya fuera de uso, 
de la que cuelgan un par de polainas 
manchando el paisaje, con siluetas blancas. 

Un ocaso mal hecho que expone lo lívido; 
el rincón de una lavandería de sucias tejas; 
en medio, Val-de-Grâce preside y se muestra; 
cinco árboles juguete de algunas ráfagas 
vetean un cielo inundado de vendas. 

Luego, esqueletos de glicinas deshilachadas 
presas de ráfagas más sosegadas. 
¡Oh días monótonos!, ¡oh fragmentos de tela! 
Bastante muestran las glicinas 
enroscando su agonía en las hebras. 

¡Ah!, ¿qué es lo que hago aquí, en este aposento? 
Versos. Y más tarde, ¿qué? ¡Sórdida babosa! 
¡Cómo! La vida es una, y tú, bajo esa escafandra, 
te repites siempre con eternos cuentos. 
¿Siempre habrás de ser quien vigile esta estancia? 

Fue un paisaje de octubre al viento... 



"Lamento del feto del poeta"

Débilmente dije yo: ¡Adelante, 
a desgarrar la noche viscosa de raíces, 
a través de mi madre, amor de albúmina, 
hacia lo más claro! ¡Hacia el blanco y rico tamiz 
de un sol naciente! 

—A cada uno le llega su turno; a mí el de emanciparme, 
¡irradiando desde el Limbo mi ser inédito! 

¡Adelante! 
¡Salvado de las estepas mucosas, a nado, 
amamantado por el Sol, ebrio de leche dorada, babeando, 
a escuchar arrullos en los senos suaves de estas nubes,
sabias viajeras! 

—En el sueño que tú quieres, allá abajo, ¡viviré en la falsa 
fatalidad de un alma, aventado en frescura de faldas! 

¡Adelante! 
¡Arrullos sobre la leche cuajada de buenas nubes 
en la mano de Dios, azulada, a los mil ojos vivientes 
en el país del vino que nos miente! 
¡Valor! 
Allí, allí, ya me desprendo... 

—Y comulgaré con la frente hacia Oriente, 
bajo la especie de besos inconscientes. 

¡Adelante! 
¡Golpea, cristal de la noche!, ¡filtra, sol consistente! 
¡Adiós, selvas de acuario que, incubándome, 
habéis puesto cual crisálida este germen! 
Pero..., ¿tengo frío? ¡Adelante! 
¡Ay!, madre... 

Vos, Señora, amamantad lo más posible 
a éste, lo más Solo de vos, a este enfant terrible. 


martes, 11 de septiembre de 2012

Menú del 11 de septiembre: "Hedonismo part-time" (parte 1)






Plato Principal: "Meditaciones sobre el gusto" - Matias Bruera, Paidós










"Disfrutar de todos los placeres es insensato; 
evitarlos insensible" (Plutarco)

"Dos relatos porteños"

"En su libro de ensayos Dos relatos porteños, Raúl Escari crea un fresco a medio camino entre dos ciudades donde las historias, como su propio devaneo, se multiplican: Buenos Aires y París. La narración de su infancia y adolescencia, su paso por el Instituto Di Tella donde se desarrollaban las aventuras vanguardistas de la época, los años en Europa, los amigos, la filosofía y la experiencia, son narradas en este singular libro de ensayos sobre literatura donde las voces de Copi, Roland Barthes, Ricardo Piglia, Enrique Vila-Matas, Marguerite Duras, Severo Sarduy, y Borges se unen para diseñar una especie de mosaico conceptual donde las razones del “por qué escribir” encuentran siempre una nueva forma de replantearse en su duplicidad. En las páginas de este libro la década del sesenta y setenta están reflejadas en toda su mítica dimensión."
Francisco Garamona


"Dos relatos porteños"
Raúl Escari
  Editorial Mansalva
Ibsn: 987-22648-6-4
128 Págs