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martes, 26 de febrero de 2013

"Pséudolo"


Pséudolo (en latín Pseudolus o Pseudulus, forma híbrida del griego pseudés, ´´mentiroso, embustero´´) es el nombre del protagonista de esta comedia, cuyo título ha sido traducido también El Trampolón y Tompicón. Se encarna en él la máscara del esclavo tramposo y divertido (servus callidus), que alcanza aquí un desarrollo extraordinario. Particularmente notable es su función de ´´autor´´ dentro de la obra, que no sólo se manifiesta en algunos de sus parlamentos específicamente alusivos a esa teatralidad interna, sino, más abarcador aún, en la estructura del conjunto, pues el protagonista concibe y ejecuta una comedia dentro de la comedia.. No menos importante en la trama y en la comicidad es el personaje del rufián, Balión, cuyo despliegue lo hizo predilecto de los grandes actores romanos. Estrenada en los Juegos Megalenses del año 191 a.C., Pséudolo ha llegado casi íntegra hasta nosotros (sólo el prólogo se perdió en su mayor parte). Muestra cabal de la dramaturgia de Plauto, él mismo la tenía entre sus preferidas, junto con Epídico y Truculento.
"Pséudolo"
Plauto
Losada, 2005
ISBN: 9789500393700

sábado, 2 de febrero de 2013

"¿Qué es la Literatura?"


Europa acaba de salir de la Segunda Guerra Mundial y Francia está particularmente devastada por los efectos de la misma. Sin embargo, no es una época de crisis social y política, exclusivamente, el arte también ha sido cuestionado con relación a su papel y pertinencia. Sartre, consciente de su compromiso histórico decide asumir el problema de la literatura, considerándola a partir de tres preguntas básicas: qué es escribir, por qué escribir y para quién se escribe. El resultado: un texto complejo, polémico pero, sobretodo crítico.

El autor no está interesado en hacer una discusión sobre el arte, si esta no apela a la sociedad en su conjunto, si no apela a la manera en la que el hombre y su libertad se relacionan con ese mismo arte. De esta forma, la reflexión sobre el papel del escritor, es al mismo tiempo la reflexión sobre la revolución, sobre el ejercicio político, la burguesía, la historia, etcétera. Sartre desea mostrar cómo la literatura es también una cuestión de compromiso e impugnación; y por ello, en buena medida, se esbozan aquí muchas ideas que utilizará posteriormente con respecto a los intelectuales y a los problemas políticos de su tiempo: el colonialismo, las disputas bélicas, entre otros.

La tesis sartrena de la literatura puede expresarse acertadamente de la siguiente manera: literatura es la subjetividad de una sociedad en constante revolución. Se trata de una subjetividad societal puesto que no se buscan las creaciones particulares, las subjetividades de este u otro autor, sino la consecución a partir de sus trabajos de una imagen mucho más amplia del tiempo y la situación histórica; pero al mismo tiempo es una sociedad en constante revolución; una sociedad que no sólo apuesta a la negatividad crítica, sino también a la construcción, a la síntesis del ser/hacer/tener.

Con rigurosidad, con argumentos, Sartre examina los problemas del público real y el público virtual, las contradicciones del espíritu de análisis propio de la intelectualidad burguesa, su noción de hombre total en el arte, las particularidades del papel del escritor en la Francia de los siglos XII, XVII, XVIII, XIX y, con especial énfasis, la del siglo XX, ahonda en su idea de la literatura de las grandes circunstancias y en cada apartado, en cada palabra, demuestra porque fue considerado en su época el último gran pensador de nuestros tiempos. La edición cuenta además con la presentación que hizo Sartre a Les Temps Modernes y de rescatar el ensayo La Nacionalización de la Literatura en la que el autor considera aún más a profundidad las implicaciones de ser un escritor, de ser el encargado de volverle la dignidad a nuestro lenguaje.

 Alejandro Jiménez
"¿Qué es la Literatura?"
Jean-Paul Sartre
Losada
ISBN: 9789500395854



jueves, 24 de enero de 2013

"Nuevas aguafuertes"

Un simulacro de "guetto"

Vinieron de Polonia, de Varsovia, de Serbia, de la Croacia, trayendo en los ojos endurecidos de angustia, la visión de los "pogroms". Vinieron estibados, peor que bestias en los transatlánticos, hablando su dolorosa jerga, tiranizados por todos los "goin", pateados por el Destino, dejando en la tierra de Sobieski o de Iván el Terrible, parientes que no los verían más. Vinieron a esta ciudad como quien va a la libertad. Sabían que allá en la Argentina no había "pogroms". Muchos vinieron con los padres, con la mujer pálida y los hijos despavoridos por el recuerdo indeleble de una matanza o un saqueo.

Y tras ellos vinieron otros, y después otros y después otros. Vinieron los parientes, los hermanos, las madres. Y se instalaron así en la calle Corrientes, en Lavalle, en Talcahuano, en Cerrito, en Libertad. Los que conocían el oficio de sastres o de peleteros, o de la compraventa."

"Nuevas aguafuertes"
Roberto Arlt
Losada, 1975
ISBN: 9789500303040

"Radiografía de la pampa"


Constituye Radiografía de la pampa (junto al Facundo y al Martín Fierro) uno de los libros fundacionales de la literatura argentina; más aún, de la latinoamericana; legitimo es, por lo tanto, situarlo entre los configuradores de nuestra personalidad cultural. La obra, transgresora de géneros y convenciones, inaugura una corriente de indagación del nuevo carácter que la crisis de 1930 confería a la realidad, y para atestiguarlo recurre a un lenguaje deslumbrante, grávido de intuiciones y osadas mostraciones.
Inoportuno, como todos los profetas, predicó en un medio que aún no había decidido arrumbar el conformismo y el candor; ¿no serán la belleza y la extemporaneidad dos de sus mayores virtudes?

"Radiografía de la pampa"
Ezequiel Martínez Estrada
Losada, 1942
ISBN: 9789500394963

miércoles, 9 de enero de 2013

"El hombre rebelde"

Testigo moral de la Europa destruida por la Segunda guerra mundial, las obras de creación y las reflexiones teóricas de Albert Camus (1913-1960) constituyen el anverso y el reverso de una única indagación en torno a la complejidad y la ambigüedad de la condición humana. EL HOMBRE REBELDE es una ambiciosa exploración del mundo moderno desde la Revolución francesa a la Revolución rusa, pasando por el marqués de Sade, Marx, el anarquismo, Nietzsche, los nihilistas, el terrorismo y el surrealismo. "Dos siglos de rebeldía, metafísica o histórica, se ofrecen precisamente a nuestra reflexión. (...) La páginas siguientes ofrecen una hipótesis que explica, en parte, la dirección y, casi por entero, la desmesura de nuestro tiempo."  
"El hombre rebelde"
Albert Camus
Editorial Losada, 
ISBN: 9789500378208

viernes, 14 de diciembre de 2012

"El Anticristo"

Friedrich Nietzsche (1844-1900) es uno de los grandes mitos de la cultura occidental. Su pensamiento ha traspasado tanto las fronteras nacionales como las disciplinarias, y sus repercusiones han llegado hasta los ámbitos de la religión, el psicoanálisis, la historia, el arte. Quizás por esto mismo ha sido y sigue siendo uno de los filósofos peor comprendidos. Existe, así, una suerte de leyenda de Nietzsche, que ha producido, entre otras cosas, una flagrante ficción que opaca en muchos casos las ideas del propio autor. Nacido en Rócken (Sajonia), hijo y nieto de pastores protestantes, Nietzsche dedicó gran parte de su obra al cuestionamiento de la religión y su secularización en la filosofía y la moral, partiendo de una perspectiva afirmadora de la vida. En su sostenido trato con la religión, manifestó una marcada hostilidad frente al cristianismo, al que caracterizaba como una moral de esclavos, producto del resentimiento de los débiles contra los fuertes. Así, la moral cristiana y la metafísica platónica y cristiana se presentan como dos de los objetivos más recurrentes de sus ataques. El Anticristo fue escrito en el final del verano de 1888 y en el comienzo del otoño. Este polémico texto pudo ser redactado rápidamente gracias al material acumulado para La voluntad de poder. En función de las vicisitudes ocurridas a partir del derrumbe intelectual de Nietzsche, el manuscrito no vio la luz hasta fines de 1894, año en que fue publicado por el Archivo Nietzsche.


"El Anticristo"
Friedrich Nietzsche
ISBN: 97895098022
Editorial Losada, 2010




















miércoles, 12 de diciembre de 2012

"Cuentos completos" - Rubén Darío

Los cuentos del escritor nicaragüense Rubén Darío (Félix Rubén García Sarmiento, Metapa, 1867 - León, 1916) comparten las características del relato modernista en general: amplitud temática, libertad estructural, síntesis de registros discursivos, escasa sustancia anecdótica del argumento, cosmopolitismo, omnipresente subjetividad del narrador, exotismo espacial y temático, reincidencia de experiencias extrañas, mitificación de la realidad, insistente introducción de lo fantástico y lo maravilloso como modo de respuesta a una mentalidad utilitaria y cientificista. Los cuentos de Rubén Darío representan el fundamento desde el cual habrá de erigirse la narrativa contemporánea en Latinoamérica a través de las ficciones de Leopoldo Lugones y, sobre todo, de Horacio Quiroga. Estudio preliminar y cronología de Guillermo O. García
"Cuentos completos"
Rubén Darío
ISBN: 9789500398176
Losada

sábado, 8 de diciembre de 2012

Noventa Y Tres

Transcurre en Francia el año de 1793. Es la hora del triunvirato Robespierre-Danton-Marat.En la Vendée, provincia ubicada al oeste del país -predominantemente agraria y un verdadero bastión del tradicionalismo-, se ha desatado una insurrección contra el gobierno revolucionario. Los intentos iniciales de sofocarla han fracasado y el alzamiento se extiende: es la guerra civil. En esta “hora de los sanguinarios”, “el terror replicaba al terror” (Hugo). Unos y otros –insurgentes y fuerzas republicanas- se destrozan sin perdón ni cuartel; nada, ciertamente, que desmienta la fama de crueldad extrema de las guerras civiles. En ‘Noventa y tres’ tenemos una interesante reflexión acerca del período, escrita por uno de los maestros de la literatura decimonónica.

Novela publicada en 1874 y concebida como primera parte de un ciclo sobre la Revolución Francesa que no llegó a concretarse, ‘Noventa y tres’ es la obra de un Victor Hugo (1802-1885) consolidado en su papel de paladín del republicanismo, además de hacer de monumento viviente de la literatura francesa. En ella,el célebre autor de ‘Los miserables’ –entre muchas otras obras- se vale del referido marco histórico y de unos cuantos personajes ficticios (protagonistas de la novela) para delinear algunos de los dilemas planteados por la revolución y la política del terror. Dilemas cuya relevancia es, en lo que hace al fenómeno revolucionario, universal.

La trama se despliega al pulso de la actuación de tres personajes: Gauvain, joven comandante de tropas gubernamentales que ha repudiado su origen aristocrático y adherido, por convicción e idealismo, a la revolución; el anciano pero vigoroso marqués de Lantenac, pariente de Gauvain y, en tanto líder de fuerzas vandeanas, su enemigo (cierta prueba de ferocidad del marqués hace decir a un personaje que “La Vendée tiene un jefe”; esto es, uno a la altura de las circunstancias: implacable y brutal); finalmente, Cimourdain, ex sacerdote devenido partidario del ideal revolucionario, inexorable y glacial en su cometido: es, al decir de Hugo, “el espantoso hombre justo”. Convencido de la necesidad de aplastar la insurrección (“Si la Revolución muere, será por la Vendée”, llega a afirmar), Cimourdain es designado comisario plenipotenciario del Comité de Salvación Pública para la guerra vandeana, lo que lo conduce a Gauvain, comandante de la columna expedicionaria que hostiga a Lantenac. Da la casualidad de que Cimourdain conoce a ambos jefes en liza: desempeñó otrora labores sacerdotales en casa del marqués y fue tutor del pequeño vizconde de Gauvain. En realidad, fue él quien sembró en el alma del joven su virtud republicana, y aunque han dejado de verse por mucho tiempo, se profesan uno a otro el afecto de un padre y un hijo.


"Noventa y tres"
Victor Hugo
ISBN: 9789500395014
Editorial Losada, 2007
Conforme progresa la narración se dilucida su conflicto medular, a saber: el problema de la clemencia en medio de una crisis de proporciones, tal que el axioma de ‘a grandes males, grandes remedios’ parece ofrecer la única alternativa seria y la clemencia convertirse en estorbo, haciendo del indulgente un irresponsable, cuando no un criminal. Lantenac y Cimourdain se merecen en cuanto a ferocidad; ambos están dispuestos a arrasar con todo lo que se oponga a sus respectivos designios: exterminar la revolución para restaurar la monarquía, en el caso del marqués; aniquilar a la contrarrevolución, en el del ex sacerdote. En ambos hay el mismo desprecio de la clemencia, en el convencimiento de que, cuando están en juego causas tan cruciales como las que ellos defienden, la misericordia para con el enemigo o el traidor sólo puede ser negligencia o, peor aun, otra forma de traición; un crimen imperdonable. Gauvain, en cambio, está hecho de otro material. Venera la revolución y la sirve con fervor, pero su fibra moral propende a la indulgencia.No ve, por ejemplo, en la matanza de prisioneros o de religiosos un favor a su ideal ni un servicio a la república, sino el peor modo de desacreditarlos. Así como el viejo Cimourdain representa la República implacable, su ex discípulo representa la República clemente. Gauvain considera los principios supremos de la revolución como dogmas de paz y armonía; si se quiere conquistar a los pueblos para la república universal, nada más contraproducente que asustarlos. “No hay que hacer el mal para hacer el bien. No se derriba el trono para dejar en pie el patíbulo”, asegura. Es un soldado para el que no tiene sentido vencer si no se puede perdonar. En la guerra vandeana, pues, estos jefes de las fuerzas republicanas –militar uno, Gauvain, político el otro, Cimourdain- personifican modos contrapuestos de entender la revolución y los medios de los que ella deba valerse ante quienes se le oponen. El conflicto es latente, y el logro de su objetivo, la derrota y captura de Lantenac, será la causa de su estallido.

Cimourdain tiene órdenes de matar al marqués; son órdenes que repugnan a Gauvain. Lantenac tuvo oportunidad de huir, pero ha preferido arriesgar su vida salvando a unos niños en peligro de muerte, los mismos que había secuestrado y con los que había pretendido chantajear a sus enemigos; el propio marqués ha cedido al llamado de la compasión.La conciencia de Gauvain se debate entreel deber moral que lo conmina a la piedad y el deber de lealtad y obediencia a la república y la revolución. Pero también se juega su modo de comprender el servicio a ambas; modo afecto a la bondad y la indulgencia.

Gauvain, enfrentado a este problema, obra según le dicta su conciencia aun a riesgo de hacerse reo del crimen de traición.No intenta huir ni pide clemencia para sí, pues entiende que ha infringido la ley. Es Cimourdain quien debe juzgarlo, con lo que se ve expuesto al problema de condenar a muerte a quien ama como a un hijo. En su mano está exonerarlo del patíbulo -no le faltan razones bien fundadas-. ¿Debe llevar al extremo su obediencia irrestricta al deber? ¿Qué Patria es ésta que se funda en la negación de la clemencia? ¿Se impone en todos los casos el deber legal al deber moral?

La novela da cuenta todo lo expresamente posible de la admiración de Hugo por la revolución. No niega sus errores ni sus horrores, pero sí está dispuesto a justificarlos (a cuenta del ideario democrático y republicano legado por el movimiento). En el balance de los beligerantes en el conflicto vandeano se decanta claramente por el bando revolucionario; esto al extremo de presentar dicha guerra como una confrontación entre el boscaje y el pantano provincianos, de un lado, y París (el del Comité de Salud Pública, de la Convención y de la guillotina), del otro. Confrontación entre campesinos y patriotas; entre Región y Patria; entre barbarie y civilización. Para mayor abultamiento, Hugo contrasta la insurgencia del montañés suizo (la de que tuvo por referente a Guillermo Tell) con la del campesino vandeano, declarando que mientras el primero combate por un ideal, el segundo lo hace por prejuicios; si el suizo lucha por la libertad y la comuna, el vandeano lo hace en nombre del aislamiento y de la parroquia. Afirma el escritor lo siguiente: “Las ideas generales odiadas por las ideas parciales es lo que constituye la lucha por el progreso”. La insurrección vandeana, en concepto del autor, no es más que la reacción de una idea local contra una idea universal.

Hugo hace gala de una buena dosis de fatalismo o determinismo geográfico. Atribuye justamente el triunfo de la rebelión suiza –rebelión de las montañas- y el fracaso de la rebelión vandeana –rebelión de los bosques- a “la influencia fatal del medio ambiente”. Según el novelista, “los países libres tienen Apeninos, Alpes, Pirineos, un Olimpo. [...] Grecia, España, Italia, Helvecia, tienen como figura la montaña; Cimeria, Germania o Bretaña, el bosque. El bosque es bárbaro”. En temeraria metáfora, Hugo sostiene que “la educación no es la misma si está hecha para las cumbres o para los bajos fondos”.

Visto el carácter ideológico de la novela, la construcción de personajes adolece de cierto esquematismo. No es que parezcan autómatas: aun los antipáticos Cimourdain y Lantenac exhalan algo de calidez humana, y Hugo se demora cuidadosamente en la caracterización de los protagonistas; pero importan menos como individuos imaginados que como portavoces de ideas. La obra carga con el lenguaje ampuloso e imponente al que era aficionado Hugo, sobre todo en los pasajes descriptivos y reflexivos. Los diálogos, a la par que abundantes, son chispeantes y acerados como si se tratase de duelos de espadachines; también son enfáticos y muy teatrales. Todo está concebido para impresionar al lector, incluyendo el dramatismo de la acción, poblada como está de giros sensacionales. Pero, a mi entender, nada más impactante que el dejo de simplismo que impregna las ideas del autor. La revolución francesa es en sí un tema conflictivo que difícilmente admite juicios unívocos. También exige hacer los distingos correspondientes (creo que 1789 no es lo mismo que 1793, por ejemplo).

martes, 27 de noviembre de 2012

"Fausto"

Fausto pertenece a una búsqueda exhaustiva del ser humano vulnerable ante el mundo que lo rodea y por el cual se ve envuelto ante la situación de la tentación que es lo que sin duda hace que esta obra se refiera hacia lo “humano” de los seres humanos. Por supuesto un motivo que a principio podría ser simple, pero luego se torna sumamente complejo por el sin numero de factores por los cuales dicho motivo en general, debiese tomarse. Lo asombroso de esta obra es justamente la manera del intento sobre el entendimiento humano lo que hace que de alguna manera sea casi una libertad única para mostrar lo que se nos muestra. Fausto por su parte responde de alguna manera a la gran pregunta planteada de toda la obra y por la cual gira las historias presentadas en las distintas partes del libro. La pregunta pues, de nuestra existencia como tales que es lo que en fin nos veremos sumidos en una especie de atrapamiento temporal. Sin duda, a propósito del tiempo es sumamente cuestionado por el mismo hecho de ser tal frágil como el mismo ser humano, es decir, puede ir y nunca volver. En el caso por ejemplo, de Helena donde ella misma se auto cuestiona sobre su pasado y su presente. La cárcel del tiempo que la aprisiona y de la que todos estamos sumidos.


"Fausto"

Goethe
ISBN:950039345X 
Losada

lunes, 12 de noviembre de 2012

"Ansia" y "4.48 Psicosis"

La primera sorpresa del teatro de Sarah Kane es, precisamente, su falta de teatralidad. Como se dice en el prólogo:

La escritura de Kane es sincrónica con las nuevas formas de registrar literariamente el acontecimiento escénico y con el desafío para los directores de descubrir teatralidad en lo aparentemente no teatral.

En Ansia todavía hay cuatro personajes que tienen un discurso, pero 4.48 Psicosis es un largo monólogo que apenas se diferencia de una poesía. Ha pasado mucho tiempo desde que los autores teatrales dejaban largas acotaciones sobre como se debería plasmar su obra en escena.

Cuando leo obras como esta lo primero que pienso es ¡Ay del que tenga que montar esto!. Porque lo que se encuentra el director es una serie de textos difíciles de colgar. Tanta libertad puede ser atractiva, pero también todo un reto. Las cuatro voces de Ansia tienen ritmo y una música propia que permiten construir algo pero para montar 4.48 Psicosis hace falta tener imaginación y mucho temple.

El texto lo vale, es estremecedor leer esto:

¿Tienes algún plan?

Tomar una sobredosis, cortarme las muñecas y después colgarme

¿Todo junto?

No podría interpretárselo erróneamente como un pedido de auxilio.

Después de haber leído en el prólogo esto:

Psicosis 4:48 no es sólo la última obra que escribió Kane, sino su intensa carta de despedida al amor, la vida, la muerte y sobre todo al dolor inevitable detrás de los tres. Sólo meses después de terminar esta pieza y cansada ya de soportar el infierno de una depresión que se negaba a abandonarla, Kane ingirió una sobredosis de barbitúricos esperando acabar para siempre con su sufrimiento. Rescatada a tiempo por los paramédicos, la joven autora fue resucitada y dada de alta. De regreso en su casa, Sarah Kane se subió a una mesa con una cuerda y se ahorcó en una viga de su departamento, silenciando para siempre a sus crueles demonios y a la que se transformaba en una de las voces más importantes del teatro contemporáneo.

Una obra que merece ser conocida.
"Ansia" y "4.48 Psicosis"
Sarah Kane
Trad. Rafael Spregelburd.
ISBN: 9789500363259
Editorial Losada, 2006

martes, 23 de octubre de 2012

"El humor negro"



"El humor negro. Antología de textos"
Eduardo Stilman (Compilador)
ISBN: 97899500397957
Editorial Losada